Cuna de los mariachis y el tequila, Jalisco invita a recorrer su extensión y conocer su encanto, ostentando con orgullo dos ciudades que sintetizan su esencia: Guadalajara, su capital, y la encantadora Puerto Vallarta.
"Ay, Jalisco, Jalisco, Jalisco/ tú tienes tu novia/ que es Guadalajara/ muchacha bonita/ la perla más rara/ de todo Jalisco/ es mi Guadalajara". Con letra de Ernesto Cortázar y música de Manuel Esperón, la canción popularizó a este estado, que es sinónimo de tradición mexicana, ya que fue precisamente aquí donde nacieron muchos de los rituales aztecas, los mariachis, el tequila, la charrería y la conmemoración del Día de los Muertos.
Guadalajara, la tercera ciudad más grande de la República, maravilla con la fusión de sus estilos arquitectónicos, fundamentalmente el barroco, neoclásico, gótico y moderno.
Puerto Vallarta, en tanto, es uno de los destinos de playa que más ha conservado la esencia mexicana.
Cuna de tradiciones
"Tienes el alma de provinciana/ hueles a limpia rosa temprana/ a verde jara fresca del río/ son mil palomas tu caserío." Así describe Pepe Guizar a la orgullosa capital de Jalisco en otro de los inmortalizados cantares.
La magnífica arquitectura de sus edificios religiosos, la belleza de los parques y áreas naturales que la rodean, y la hospitalidad de su gente hacen que Guadalajara sea reconocida como "La Perla de Occidente". Además, por ser un centro de artes y educación -cuenta con tres universidades- está repleta de librerías, galerías de arte y excelentes museos.
Los tapatíos (como se denomina a sus habitantes) aman la vida al aire libre y la recreación. Así, el golf, el tenis y las caminatas forman parte de los pasatiempos populares, al tiempo que el fútbol, las corridas de toros, las charrerías y jaripeos también tienen una gran aceptación.
En el centro histórico no pueden dejar de visitarse las plazas Tapatía, de la Liberación, de los Mariachis y de Armas, donde se encuentran los principales edificios coloniales de la ciudad, museos, centros culturales e iglesias. Otros atractivos que merecen mencionarse son la Catedral, con sus 11 altares sofisticadamente decorados; el Palacio de Gobierno, que atesora una valiosísima obra de José Clemente Orozco, uno de los mejores muralistas del siglo XX, nacido en Guadalajara; la Rotonda de los Hombres Ilustres de Jalisco; el elegante Teatro Degollado; el Instituto Cultural Cabañas -decorado con murales de Orozco y reconocido como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco-; y el Templo de Aranzazu, con el altar más bello de la ciudad.
Asimismo, el bosque La Primavera, pulmón de la metrópoli, y el Parque Metropolitano, son recomendables para quienes gozan del ecoturismo.
Otra de las ofertas imperdibles es su gastronomía; una amplia variedad de restaurantes ofrece platos típicos, como las tortas ahogadas (cuidado, tienen mucho picante), la birria y el pozole. Asimismo, de noche abre una gran cantidad de bares, tradicionales y modernos, y discotecas. Zapopan es la nueva zona (muy cerca del centro) en la que se concentran los centros nocturnos y los restaurantes de moda.
Paralelamente, ésta es una de las principales ciudades mexicanas en cuanto a la infraestructura disponible para la realización de congresos y convenciones, dado que dispone de un World Trade Center y la Expo-Guadalajara, además de una excelente hotelería, que reúne desde cadenas internacionales hasta exclusivos establecimientos ubicados en viejas casonas de la época colonial.
En cuanto a las compras, existen varios centros comerciales en los que se pueden adquirir prendas de muy buena calidad y reconocidas marcas. Para antigüedades, nada mejor que recorrer los domingos el Mercado Libertad. Y si lo que se buscan son artesanías, los municipios de Tlaquepaque -aquí los artistas locales se distinguen por emplear materiales como la hoja de maíz, el hierro forjado, el cobre goteado y el vidrio soplado, entre otros- y Tonalá, donde puede visitarse su famoso tianguis (mercado público ambulante) y tiendas dedicadas a esta misma labor.
"Ay, laguna de Chapala/ tienes de un cuento la magia/ cuento de magia y de alborada/ de enamorada noche lunada/ rica Chapala es tu laguna/ novia romántica como ninguna", le canta Guizar al espejo de agua dulce más grande de México, orgullo de los tapatíos.
Está a 48 km. de la ciudad (es ideal para realizar caminatas, paseos en bicicleta, a caballo o en lancha) y los pueblos que rodean la laguna son de particular interés. Entre ellos, Tapalpa y Mazamitla, dos tranquilas aldeas de montaña.
Del mismo modo, se recomienda visitar la pintoresca población de Tequila, en las faldas del volcán del mismo nombre, donde se produce la bebida más famosa del país. Los fines de semana se pueden recorrer sus destilerías con el moderno tren Tequila Express, o también con el Tequila Bus.
Vallarta romántica
Puerto Vallarta, con una ubicación privilegiada en la bahía de Banderas -sobre el océano Pacífico-, conjuga la tranquilidad y encanto típico de un pueblito mexicano con la actividad de una ciudad con moderna infraestructura turística, de calidad internacional. De estilo colonial, las calles empedradas, las casas blancas, las tejas rojas y los balcones de hierro forjado son su sello distintivo.
Es insuperable para quienes gozan de las actividades de playa: buceo, jet ski, windsurf, esnorquel, bungee jumping, pesca deportiva, paseos en yate, observación de ballenas y paracaidismo son sólo algunas de las aventuras que se ofrecen. En sus 42 km. de arena dorada y mar azul intenso, se destacan las playas de Quimixto, Conchas Chinas, Playa del Sol o de Los Muertos, Las Estacas, Las Glorias. Las Gemelas, El Salado, El Malecón, Islas Marietas, Las Animas, Mismaloya, Playa de Oro, Boca de Tomatlán y Yelapa.
En la parte sur, enclavados en la montaña, se encuentran los imponentes hoteles, con playas exclusivas y elegantes restaurantes, desde los que se pueden observar bellos paisajes de la bahía.
Entre su gran cantidad de atractivos, se recomienda visitar Mismaloya, uno de los sitios favoritos de las celebridades, lanzado a la fama por el director John Huston, quien -en 1963- filmó allí "La Noche de la Iguana", con Ava Gardner y Richard Burton.
En el centro son imperdibles los exponentes coloniales, como el Palacio Municipal, el Malecón -engalanado con esculturas de bronce-, y la sencilla y pintoresca parroquia de la Virgen de Guadalupe, entre otros.
Por otra parte, Puerto Vallarta cuenta con impecables campos de golf e interesantes excursiones eco-turísticas. Y, si de vida nocturna se trata, ésta se puede disfrutar en todas partes: en sus divertidos bares, modernas discotecas, reconocidos festivales o simplemente en las playas, escuchando a los mariachis a la luz de la luna.
Luego de recorrer estas latitudes, el visitante finalmente puede comprender y compartir el sentimiento plasmado en la famosa canción de Cortázar y Esperón: "Me sale del alma/ gritar con calor/ abrir todo el pecho/ pa echar este grito/ ¡Qué lindo es Jalisco!/ palabra de honor".
JALISCO
Jalisco dispone de dos aeropuertos internacionales (Guadalajara y Puerto Vallarta), de buena conectividad con el resto del país. Allí operan vuelos de Mexicana y AeroMéxico, entre otras.
En Guadalajara la temperatura oscila entre los 11º C y 26° C. Desde su terminal aérea parten minibuses hacia la ciudad, donde también hay taxis.
Puerto Vallarta tiene una temperatura promedio de 25º C. Su aeropuerto cuenta con varios servicios de traslado y mostradores de alquiler de autos. Para desplazarse por la ciudad hay taxis y autobuses.
Informes: www.visitmexico.com - www.jalisco.gob.mx.
