A sólo 12 km. de la ciudad de Esquel, en el noroeste de Chubut, se impone un complejo que merece ser visitado -y elegido- por su amplia gama de posibilidades, tratándose de un destino de nieve ideal para las familias, debido a su seguridad, la tranquilidad que predomina en las instalaciones y las competitivas tarifas.
Por otro lado, La Hoya resulta una alternativa imperdible para los amantes de los deportes en la nieve gracias a su privilegiada geografía. Las abundantes precipitaciones níveas, sumadas al clima seco de la zona y a la disposición sur del centro -situado de espaldas al recorrido del sol- permiten que se conserve su nieve en polvo desde los primeros días de junio hasta entrado octubre. Asimismo, se trata de uno de los centros más modernos de la región, con servicios e infraestructura que lo convierten en un punto de encuentro para aficionados y equipos de esquí internacionales.
Para comenzar, llegar a La Hoya a través de su camino de ripio ya es una experiencia en sí misma, ya que los viajeros que utilicen su propio vehículo arribarán luego de atravesar un cañadón al borde del arroyo Esquel, tramo en el que podrán observar desde guanacos hasta cóndores.
Ni bien arribados, y antes de esquiar, los visitantes pueden acceder al servicio de los puestos de información para pedir los planos de las pistas y recomendaciones varias sobre el estado de los circuitos y la ubicación de las instalaciones.
CALZARSE LAS TABLAS.
Con todo presto para comenzar, basta con tomar alguno de los 10 medios de elevación y elegir entre las 24 pistas de esquí -de dificultades diversas-, que presentan pendientes que oscilan entre los 10º y los 60º, sumando en total 22 km. de recorrido. Su conveniente disposición permite conexiones dinámicas y seguras, lo que posibilita descender sobre las tablas a lo largo de 5 km. sin necesidad de detenerse, un raro privilegio que seguramente agradecerán los esquiadores experimentados.
Los medios de elevación se cuentan entre los más modernos de Sudamérica. Para ejemplificar, basta decir que la última gran inversión del complejo consistió en la incorporación de telesillas cuádruples por un valor de $ 11 millones.
Por otro lado, la peculiar disposición del terreno, en forma de hoya, hace que el cerro sea muy seguro, ya que todas las pistas convergen en un mismo punto, lo que permite que los esquiadores sean observados permanentemente por el personal de esquí. En pocas palabras, no hay cómo perderse. Este amplio panorama agiliza la tarea de los rescatistas en caso de accidente.
Por ello el centro es elegido por las familias, sumado a la seguridad de sus instalaciones y la tranquilidad, ya que por su tamaño se posiciona como un complejo poco masivo, con menos esperas para los medios de elevación y pistas sin amontonamientos. Si bien La Hoya puede recibir 4 mil esquiadores diarios, en temporada alta lo visitan alrededor de 2.500, manteniendo una muy buena ecuación entre superficie y cantidad de deportistas.
En cuanto a las actividades previstas para 2009, a mediados de junio, como ya es costumbre y siempre que el tiempo acompañe, se realizará la tradicional bajada de antorchas para inaugurar la temporada. Además volverán los torneos de rugby en la nieve, al tiempo que el cerro promete una completa agenda de eventos especiales durante los próximos meses.
DE TODO, PARA TODOS.
Un aspecto a resaltar es que el alto nivel del complejo se conjuga con una de las tarifas más bajas del país, en una combinación que resulta tentadora a la hora de elegir el destino donde esquiar y relajarse.
En este sentido, La Hoya provee una amplia gama de servicios destinados a hacer más placentera la estadía de los esquiadores:
-Escuela de esquí y snowboard: la comodidad de sus instalaciones y su ubicación estratégica frente a la pista de principiantes, hacen que año a año aumente la cantidad de interesados. Las clases, individuales y grupales, apuntan a quienes quieran iniciarse en la práctica del esquí y el snowboard, o mejorar la técnica, pudiendo luego aplicar lo aprendido en el cerro.
-Escuela infantil y espacio para bebés: para que toda la familia disfrute de una estadía reconfortante, los más chiquitos tienen a su disposición un parque de nieve infantil de 200 m². En este sitio pueden aprender a esquiar, jugando en un circuito especialmente pensado para ellos. Por otro lado, un área específica para los bebés y niños de hasta 2 años dispone de todo lo necesario para su confort, como cunas, pisos de goma eva hipoalergénicos y personal idóneo que se ocupa de ellos.
-Gastronomía: la montaña cuenta con dos puntos gastronómicos estratégicos. Con capacidad para 400 personas, La Piedra se caracteriza por su cálida ambientación, ideal para disfrutar de un momento de descanso en base a una comida sabrosa y caliente, y una atención esmerada. Allí se destacan los guisos y los productos regionales. Por la mañana se puede tomar un desayuno pensado para incorporar calorías y proteínas ante un día pleno de actividad física. Por la tarde se puede optar por un té con masas y tortas artesanales. La confitería cuenta con una telesilla que llega hasta la entrada del edificio, decks para disfrutar del paisaje y puertas de seguridad en todos los accesos. Por otra parte, en la cota 1850, El Parador del Sol ofrece comidas rápidas y cafetería, una buena opción para tomarse un respiro y reponer energías.
-Rental y guardería: La Hoya cuenta con un servicio de alquiler de equipos con más de 500 unidades de esquí y snowboard, además de indumentaria. Este stock permite atender una creciente demanda, sumando además servicios de guardería y taller de reparación, ambos orientados a brindar más comodidades a los visitantes.
DATOS UTILES
Cómo llegar:
-En auto: desde Buenos Aires, por la Ruta Nacional Nº 5 hasta Santa Rosa (605 km.), de ahí hasta Neuquén (541 km.), prosiguiendo hacia Bariloche (425 km.), y luego a Esquel (300 km.), en un recorrido de 1.871 km. Todas las rutas están pavimentadas. Desde Esquel hasta La Hoya el camino es de ripio y cada día es despejado por Vialidad Provincial.
-En micro: desde la estación Retiro, en Buenos Aires, hay varias empresas que llegan a Bariloche y dos que hacen el tramo directo a Esquel (Vía Bariloche y Rápido Argentino). La tarifa varía entre los $ 255 y los $ 330, y el tiempo estimado de viaje es de 24 horas.
-En avión: Esquel cuenta con un aeropuerto a 22 km. de la ciudad. En la actualidad Aerolíneas Argentinas dispone de tres frecuencias de vuelo semanales desde Buenos Aires. La tarifa promocional hasta el 30 de junio es de $ 663 ida y vuelta. Desde julio, con cinco frecuencias semanales, las tarifas comenzarán en $ 835 ida y vuelta. El trayecto demora alrededor de tres horas.
Temporada: se extiende desde los primeros días de junio hasta mediados de octubre. Las temporadas en La Hoya se dividen así: baja, del 13 de junio al 3 de julio, y del 26 de septiembre al 12 de octubre; alta, del 4 de julio al 28 de agosto; y media, del 29 de agosto al 25 de septiembre.
Clima: en invierno la temperatura oscila entre los -5ºC y los 10ºC.
Dónde hospedarse: los alojamientos se concentran en Esquel, ciudad que cuenta con 3.200 plazas de diferentes tipos: hoteles, hosterías, cabañas, aparts, departamentos, hostels y campings. El precio promedio de una cabaña para 4 personas es de $ 260.
Cuánto sale comer: en gastronomía los precios pueden variar entre $ 25 por una minuta o el menú del día, hasta $ 45 ó $ 55 por un plato especial.
Pases:
Se pueden adquirir en las diferentes agencias de turismo de Esquel y en la boletería ubicada en la base del cerro. Las tarifas en temporada baja van desde los $ 65 diarios hasta los $ 380 semanales; en temporada alta, desde los $ 85 hasta los $ 560, respectivamente. También pueden abonarse $ 25 en cualquiera de las temporadas para el uso de la telesilla. Los menores de 5 años y los mayores de 65 años no abonan pase; sólo pagan $ 5 en concepto de seguro.
DEPORTES COMPLEJOS.
Al igual que muchos de los centros nacionales, La Hoya en sus comienzos, por la década del 30, no era más que un área nevada cercana al pueblo, que algunos vecinos aprovechaban para su recreación, llegando hasta allí a caballo. Hoy, con la construcción del complejo y el establecimiento de sus cotas -ubicadas entre los 1.350 m.s.n.m. (en la base) y los 2.100 m.s.n.m. (adonde llega la última aerosilla)-, en el destino se pueden desarrollar diversos deportes blancos, destacándose el esquí alpino y el snowboard, tanto para principiantes como para avanzados, expertos y deportistas de competición. Además, el complejo ofrece un área para esquí de travesía y espectaculares fuera de pistas (caminos no señalizados) de nieve honda.