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Catamarca
Un nuevo norte por descubrir
Por Mariana Iglesias     |  
19 de Mayo de 2015

La provincia atesora paisajes dibujados en adobe, arena y piedra, que se descubren a medida que nos internamos en el oeste de su territorio.

A la diversidad de paisajes, texturas y colores catamarqueños –incluyendo áreas verdes, desiertos, dunas, termas y puna– se suma la atractiva Ruta del Adobe, una propuesta ineludible para quienes buscan un nuevo norte por descubrir.

Sobre la Ruta Nacional 60, en el oeste catamarqueño, se encuentra Tinogasta –a 275 km. de San Fernando del Valle de Catamarca–, desde donde se puede empezar a desandar la Ruta del Adobe, que une esta localidad con Fiambalá a lo largo de 55 km.

El circuito concentra antiquísimas edificaciones de adobe que dotan a este recorrido de un enorme valor patrimonial. Se destacan el oratorio de los Orquera, la iglesia de Nuestra Señora del Rosario y el mayorazgo de Anillaco.

Una vez finalizado el recorrido, el viajero podrá descansar y reponerse en las termas de Fiambalá, a solo 12 km. de la ciudad. Este complejo alberga varias piletas termales que ostentan propiedades relajantes y desintoxicantes. Vale la pena visitarlo al atardecer para contemplar uno de los cielos más impactantes de nuestro territorio.

A solo 10 km. de Fiambalá, las dunas de Saujil sorprenden indefectiblemente a quienes las descubren. Se trata de un enorme desierto en el que emergen blanquísimas elevaciones de arena, desde donde los amantes del sandboard ensayan deslizamientos y piruetas que sorprenden y tientan a los ocasionales testigos.

Es importante asesorarse para visitarlas, porque el clima y el viento juegan un papel fundamental para la práctica de este deporte. Vale la pena llegar hasta allí, aunque sea con propósitos más contemplativos que deportivos.

Por otra parte, uno de hitos que marcará la visita a Catamarca es el camino hacia el Paso San Francisco. A medida que desandamos los 198 km. que nos separan del límite con Chile es posible descubrir una amplísima gama de colores rojos, verdes, marrones y amarillos que salpican los bordes de la Ruta Nacional 60.

Este camino tiene varias etapas e implica ascender hasta los 4.726 msnm. Vale destacar que el pavimento se encuentra en muy buenas condiciones, lo que facilita el acceso de cualquier tipo de vehículos. A 100 km. de Fiambalá se encuentra la Hostería Las Cortaderas, único lugar disponible para realizar una parada técnica antes de llegar al paso.

En el recorrido, los volcanes que conforman la cordillera de los Andes sorprenden con sus cumbres de nieves eternas que llegan hasta los 6 mil m. de altura, cuyo conjunto se denomina “Los seismiles”.

Hay que ir atento al paisaje, que nos regala una excursión fotográfica en plena naturaleza, reconociendo manadas de vicuñas y ñandúes, al tiempo que captamos las mejores tomas de los volcanes Incahuasi y San Francisco, impasibles custodios de estos caminos catamarqueños.

 

TIPS PARA EL VIAJERO

Cómo llegar: Aerolíneas Argentinas tiene varias frecuencias semanales a Catamarca.
Desde la capital tomar la Ruta Nacional 38 y luego la Ruta Nacional N 60 para llegar a Tinogasta y a Fiambalá.
Clima: el clima es árido, de sierras, semidesértico y ventoso. Suele haber grandes amplitudes térmicas.
Más info: infoturismo@catamarca.gov.ar. www.turismocatamarca.gob.ar.
Tel: (0383) 4437791 - 0810 777 4321.