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Sandra Beltrán
Más corazón mexicano
Por Redacción Ladevi   |  
02 de Diciembre de 2016

Con una gran sonrisa y una mirada que destella los mejores recuerdos, la encantadora actriz colombiana –que por razones laborales está de vuelta en nuestro país–, confesó a Viajando ser una “enamorada” de México. Sus imponentes paisajes, pueblitos mágicos, gastronomía de clase mundial, su cultura y su gente, entre otros atributos, hicieron que su visita sea excepcional.

¿Qué la llevó a México?

El año pasado tuve la fortuna de participar con un personaje muy interesante en la tercera temporada de “El Señor de los Cielos”, serie coproducida por Telemundo, Caracol Televisión y Argos Comunicación, grabada en México. Sin embargo, ya había tenido el privilegio de conocer ese país… ¡Y me encanta! Realmente lo quiero mucho, pues lo he sentido mío desde muy pequeña.

 

¿Cuánto duró este viaje?

Viví siete meses en Ciudad de México. Cuando se presentó la oportunidad laboral, la acepté de inmediato. Ahora bien, tenía que organizar otras prioridades en Miami, donde me encuentro radicada con mi hijo y a quien desafortunadamente no podía llevar, pues mi plan era netamente de trabajo. Aunque nunca es fácil separarme de él, logré coordinar todo e irme tranquila.

 

¿Fue difícil acoplarse a la cultura y costumbres mexicanas?

De ninguna manera. Siento que nuestras culturas son muy parecidas, y la gente es muy cálida. Más aun con los extranjeros; creo que “sin querer queriendo”, colombianos y mexicanos nos queremos. Siempre tuve un muy buen trato de su parte. Lo que sí me costó al principio fue la comida, pero al poco tiempo supe del Mercado Medellín donde se consigue todo tipo de productos como el Chocoramo, del que soy adicta (risas). Este particular lugar se encuentra en la colonia Roma, de Ciudad de México.

 

¿Cómo es vivir en la capital?

Mi residencia quedaba en la colonia La Condesa. Para mí, es una zona ‘bohemia chic’, rodeada de restaurantes, tiendas de café, teatros… Es bonita y muy viva, donde es común encontrar turistas de todas las nacionalidades. También es un barrio donde las personas practican mucho deporte, pues hay parques aledaños como El España y México, que chilangos (manera más coloquial para referirse a los habitantes de la capital) y visitantes disfrutan al máximo.

 

¿Qué atractivos turísticos son imperdibles de Ciudad de México y alrededores?

Aunque tuve poco tiempo para hacer turismo, visité la plaza principal de la ciudad conocida como El Zócalo, edificada en lo que llegó a ser el centro cultural azteca. El Museo de Arte Moderno y el Palacio de Bellas Artes, son otros íconos arquitectónicos y artísticos obligados. Una de las colonias más famosas es Coyoacán, que alberga casas coloniales como las de Diego Rivera y Frida Kahlo, esta última también llamada la Casa Azul, actualmente un museo muy representativo. Da la impresión de que esta zona es una ciudad dentro de México DF. Cuenta con una amplia oferta gastronómica, constituida por tapas, tostones y tortillas, por mencionar algunas.

No se puede dejar de visitar la basílica de Guadalupe, un lugar que atrae por su contexto religioso y de tradición. “La Morenita del Santuario” transmite tranquilidad, además de que el ambiente es muy pacífico. Hay un sitio donde los sacerdotes bendicen lo que tengas a la mano: imágenes, escapularios, fotos y eso hace que el encuentro sea todavía más especial.

A 45 km. de la capital está la zona arqueológica de Teotihuacán, un complejo prehispánico para programarse al menos medio día, entrar a sus construcciones, entre palacios, templos y pirámides como las del Sol y la Luna. En este lugar se percibe una sensación muy positiva y mágica.

 

¿Qué otros destinos pudo visitar?

Fui a un pueblito que se llama San Nicolás Tepoxtitlán, ubicado en el estado de Puebla. Es pequeño y acogedor. De allí recuerdo un mercadito donde comí carne arrechera, un tipo de corte que no tenemos en Colombia, ciertamente delicioso y muy local. Valle de Bravo fue otra población que me deslumbró. Sus lagos y vasta vegetación permiten actividades que traspasan tus cinco sentidos. Allí hice una cabalgata que duró cerca de seis horas –no sabía montar a caballo–. En esa ocasión llovió y pasamos en medio de una laguna. La experiencia fue de película.

La ciudad de Oaxaca guarda otro tesoro que todo colombiano tiene que descubrir, pues su arquitectura, su cultura y viñedos donde enseñan a preparar el mezcal, son un abreboca a todo lo que tiene este destino.

También estuve en las playas tanto del Pacífico como del Caribe mexicano. ¡Puerto Vallarta me encantó! Y del otro lado, Cancún e Isla Mujeres, con sus aguas cristalinas y pintorescas edificaciones.

 

México es sabor y texturas culinarias: ¿Qué platillos probó y restaurantes visitó?

En las colonias La Condesa y Las Lomas hay un restaurante llamado El Califa, una taquería con opciones de entradas, parrilla y postres deliciosos. De allí recomiendo probar el chicharrón de queso, los tacos al pastor y el jugo de carne, indiscutiblemente exquisitos. Por la avenida Ámsterdam, que también forma parte de La Condesa, hay una ciclorruta que la gente transita para hacer su rutina de ejercicios, y en ambos costados de la calle hay mercaditos orgánicos. En esa misma área hay un restaurante de comida saludable llamado Ojo de Agua que tiene un menú de ensaladas, jugos, frutas y sopas buenísimas.

Y en Puerto Vallarta está el restaurante Mahi Beach House, atendido por un amigo que llamamos “El Gordo”, y que se localiza en playa Los Muertos, una de las más populares de este paraíso turístico. El lugar está ambientado con muy buena música, sirve excelente comida y ofrece una vista inigualable a los impresionantes atardeceres.

 

¿De qué otra forma se puede conocer cada destino del país azteca?

 

Se puede disfrutar la ciudad y sus principales puntos de interés a bordo del Turibus, que cuenta con circuitos temáticos, además de tener la opción de bajarse en lugares donde puedes comprar artesanías.

Una de las recomendaciones para atravesar las pirámides de Teotihuacán es hacerlo en globo. Tengo amigos que lo han hecho y lo describen como algo increíble. Pueden tomarlo entre cinco personas para lograr una tarifa más económica.

A los pueblitos cercanos al DF, como el colonial y a la vez cosmopolita San Miguel de Allende, lo mejor es ir en carro y caminarlos sin límite de tiempo.

Y de las playas, donde se pueden hacer todo tipo de actividades acuáticas, lo más sensacional son sus atardeceres de tonos naranjas, rojos y azules. Allí uno siente la necesidad de quedarse y contemplar el ocaso.

 

Por supuesto que repetirá su viaje…

¡Me declaro amante de México! Porque he tenido muy buenas experiencias, hice grandes amigos, además sientes cuánto respetan tu trabajo. Volveré y lo recomiendo porque tiene de todo: playas, pueblos mágicos llenos de historia, buen tequila, óptimos antros y vida nocturna. Otra cuestión a destacar es que me sentí muy segura caminando en las noches por La Condesa.

Y me falta mucho por conocer. Chiapas, Tulum, Playa del Carmen y el listado es largo de todo lo que queda por visitar.