Tamaño del texto
Colombia
Con aroma a café
06 de Enero de 2017

Declarado en 2011 por la Unesco como Patrimonio Mundial Cultural, el ahora denominado Paisaje Cultural Cafetero abarca cuatro departamentos en las ramificaciones de las cordilleras central y occidental de Colombia. ¿Cuáles son sus atractivos? ¿Qué pueden encontrar allí los turistas? 

Situado en plena zona andina, equidistante a las tres principales ciudades de Colombia -Bogotá, Medellín y Cali- y con una aceptable conectividad terrestre, el denominado Paisaje Cultural Cafetero se ha revelado como el nuevo destino turístico nacional por excelencia. Es una región que es visitada todo el año por miles de turistas colombianos y extranjeros, atraídos por su verde exuberante, la riqueza cultural y la calidez del pueblo paisa.

Conocido por décadas como el Eje Cafetero (e incluso ‘Viejo Caldas’), la historia tuvo su punto de quiebre en 2011, cuando la Unesco declaró a esta región andina como Patrimonio Mundial Cultural y de paso la clasificó como Paisaje Cultural Cafetero (PCC); un reconocimiento a los colonos que por siglos se asentaron en estas montañas, desarrollando rasgos culturales únicos en su arquitectura, estética, vestuario y modos de producción, todo alrededor del grano de café.

En paralelo, sus pobladores actuales entendieron el mensaje y desarrollaron una atractiva oferta de servicios turísticos. En esta ocasión presentamos una selección de propuestas en los departamentos de Quindío, Caldas y Risaralda.

QUINDÍO, DEPARTAMENTO PIONERO.

Recostado en la cordillera Central, entre cafetales rebosantes, está el departamento del Quindío, uno de los más pequeños de Colombia cuya extensión reducida es totalmente opuesta a la amplia lista de recursos naturales y de atractivos turísticos. Quindío es una región con agradables casas que recuerdan la colonización antioqueña y que cuenta en su haber con maravilloso municipios que vale la pena visitar.

El recorrido comienza en Salento, una visita infaltable por su conservada arquitectura y por ser la puerta de entrada al hermoso valle del Cocora, hogar ancestral de la palma de cera; y al Parque Nacional de Los Nevados.

Filandia es otro de los pueblos turísticos predilectos por la tranquilidad de sus calles, sus senderos naturales y artesanías de cestería.

A estos dos municipios se suman las dos atracciones insignia: el Parque Nacional del Café (en el municipio de Montenegro) y el Parque Nacional de la Cultura Agropecuaria (Panaca), ubicado en el municipio de Quimbaya. Ambos escenarios ofrecen un conjunto de originales atracciones en torno a las culturas del café y agrícola campesina.

RISARALDA, NATURALEZA VIVA.

Se trata del departamento con más desarrollo comercial y con la capital más grande, Pereira, y también es uno de los más ricos en cuanto a áreas naturales gracias al sistema de áreas protegidas.

El ecoturismo se puede practicar en el Parque Nacional Natural Los Nevados, el Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya, los parques regionales naturales Cuchilla de San Juan, La Marcada, Barbas-Bremen y el Alto del Nudo, entre otros.

Recientemente y aun en implementación, se abrió el Bioparque Ukumari, a pocos minutos de Pereira. Se trata de una enorme extensión de terreno verde que albergará los animales del reconocido zoológico Matecaña, sacándolos de sus tradicionales jaulas y ubicándolos en entornos naturales a la vista de todos los visitantes. Igualmente en Risaralda no se puede dejar de destacar el municipio de Santa Rosa de Cabal, a media hora por carretera desde Pereira, reconocido por sus aguas termales naturales.

CALDAS, AL PIE DEL NEVADO.

En Caldas y su hermosa capital Manizales prevalece como referente principal el Parque Nacional Natural Los Nevados, con sus gélidas cimas que superan los 5 mil m., en particular el Nevado del Ruiz, su principal atractivo. Aquí, además de montañas y nieve, la naturaleza se abre camino a través de parajes mágicos, esparcidos entre cañones ataviados de yarumos y flores de colores.

En Caldas se destacan los municipios de Chinchina, la localidad que mayor honor le hace al café a través de actividades de agroturismo; Salamina, pueblo patrimonio de Colombia que fue epicentro de la colonización antioqueña y cuna de ilustres hombres; y Aguadas, ubicado a 126 km. de Manizales, en el extremo norte del departamento. Es una población que conserva su cultura intacta, también reconocida por su arquitectura típica pero con el sello único de sus sombreros aguadeños, elaborados a mano con palma de iraca.