Warning: file_get_contents(http://www.geoplugin.net/php.gp?ip=54.81.195.140): failed to open stream: HTTP request failed! HTTP/1.1 403 Forbidden in /var/www/www/viajando/private/app/layout.php on line 254
 
 
Tamaño del texto
Punta Cana. Un encuentro de colores en el Caribe
Por Juan F. Subiatebehere     |  
29 de Octubre de 2010

Con casi 50 km. de arena coralina blanca y un mar que recorre toda la gama de azules y verdes, las playas de Punta Cana se posicionan entre las más atractivas del Caribe. Deportes, actividades marinas y compras en un destino donde los resorts all-inclusive hacen todo posible.

Cuando el pasajero llega al Aeropuerto Internacional de Punta Cana, dos mulatas envueltas en ropajes típicos teñidos del rojo, azul y blanco de la bandera dominicana lo detienen. Una de ellas lo abraza por la izquierda, por encima del cuello, con prestancia caribeña. Mientras, la otra acierta una sonrisa de mil repeticiones por día, aprieta la cintura desde la derecha y hace impactar su cadera contra la del pasajero, que prácticamente se quiebra en un movimiento seco que nada tiene que ver con el seductor y sedoso ondule de la mulata. Así, los tres mirando hacia la pista donde los aviones descansan su siesta, ellas dulces y simpáticas y él aún conmovido por no conocer el objetivo de semejante recepción, son encerrados en un instante de tiempo inmortal, como la luciérnaga visitada por una gota de ámbar millones de años atrás. Después de que el pasajero es presa de esa infinitésima de segundo que el obturador se tomó para abrir y cerrar su ojo mecánico, las mulatas le dicen “bienvenido a Punta Cana”.

Los distintos colores del agua.
Punta Cana es uno de los destinos de playa más reconocidos del Caribe. Este cabo, situado en el extremo este de República Dominicana, en la provincia de La Altagracia, debe su nombre a la hoja seca de la palmera típica de la zona que se utiliza para techar desde grandes estructuras, como el aeropuerto, hasta pequeñas palapas para resguardarse del sol en las playas.
Con aproximadamente 50 km. de playas de arena fina y blanca, es uno de los destinos más concurridos del país y el que dio vida económica a la zona, que hasta hace no más de 40 años era un área virgen.
De norte a sur, Punta Cana está poblada de cocoteros que aportan, además de su dócil oscilación ante la brisa del este que da una esperanza de frescura cuando el calor tiende a agobiar, una sombra invalorable para descansar de los rayos del sol, que desde las 6 hasta las 19 riegan la arena blanca y todo lo que se deposite sobre ellas.
Pero es el agua y sus distintos colores la gran vedette del destino. Contemplarla es una de las tares que más puede fascinar al turista que llega a Punta Cana. Cuando el sol gobierna sin oposición, la transparencia es tal que por momentos, y de acuerdo a como esté poblado el lecho marino, el agua se muestra verde esmeralda, azul turquesa, o sencillamente blanca hacia los límites de la orilla.
Y cuando los rayos del astro llegan escurridos por el espesor de las nubes, el agua se convierte en largos hilos de plata que, entramados unos con otros, forman una malla uniforme que encandila desde el horizonte hasta la línea de arena.
Según Eduardo Galeano, el oxígeno que desprendieron las algas durante tres mil millones de años fue lo que le dio al mar su color verde esmeralda. Sólo unos instantes de detenimiento frente a la inmensa masa de agua que acaricia las playas de Punta Cana, bastan para subrayar las palabras del escritor uruguayo y dar fe que allí estos apacibles seres vivos continúan con su invalorable labor en el mundo.

Un destino para disfrutar.
“Ustedes aquí no vienen a descansar sino a disfrutar.” La consigna, casi una orden, la vierte un agente de turismo local, que se gasta en recomendaciones en el transcurso de tiempo que ocurre entre el aeropuerto y alguno de los hoteles, resorts y complejos vacacionales que pueblan la línea de mar de Punta Cana.
Mientras el andar del transfer dibuja una constante ruta de dos vías y algunos pastizales bajos en la banquina, los locales explican que usted no debe comprar con tarjeta de crédito fuera de los hoteles; que, en lo posible, no haga paseos nocturnos fuera del predio hotelero; y que se abstenga de entrar en altercados con turistas rusos, famosos en el destino por su devoción a la violencia.
Recomendaciones típicas. Saberes que los locales transmiten a los visitantes en un intento de dotarlos de una armadura para enfrentarse a la cara oculta de todo destino.
No obstante, Punta Cana está diseñada para pasar la estancia completa en el hotel, donde es casi imposible llevarse algo parecido a un disgusto.
El destino es sinónimo de turismo all-inclusive. Hace algo más de 30 años, este paraíso que mira al océano Atlántico no distaba mucho de lo que había sido en 1492, cuando Cristóbal Colón y su tripulación pusieron pies, Biblia y espadas en la isla que denominaron La Española, habitada entonces por los taínos, una cultura de extracción maya que los recibió con agrado, haciendo honor a su nombre, que en español significa “los buenos”.
El destino se inventó -esa es la palabra justa- en la década de 1970, cuando los primeros emprendedores apostaron por el enclave, que por esos años era naturaleza en bruto, con la construcción de un pequeño hotel de 20 habitaciones y un aeropuerto internacional privado.
En la actualidad, Punta Cana cuenta con alrededor de 26 mil habitaciones en más de 30 resorts de cadenas internacionales, y la construcción no se detiene.
Sin embargo, las camas son apenas uno de los atributos, no menor por cierto, de estos all-inclusive; algo así como el broche de oro de la jornada.
Los hoteles cuentan con sus playas privadas, lo que las hace accesible en todo momento. Es recomendable desayunar bien temprano para aprovechar el contacto con la arena y el mar al máximo. En ciertas áreas, algunos establecimientos cuentan con servicio de mozo en la playa, lo que posibilita almorzar debajo de una palapa sin abandonar la imagen de postal que regala Punta Cana a cada uno de sus visitantes.
Las piscinas, otras maravillas donde los resorts se juegan una parte importante de su convocatoria, suelen ser grandes espejos de agua que serpentean las instalaciones y cuentan con barras donde se sirven tragos y comidas rápidas. Son ideales para tomar un baño relajante luego de pasar muchas horas en el mar. Además, en su interior, ofrecen áreas circulares de hidromasajes y reposeras para descansar semi sumergido.
Por la noche, los restaurantes abren sus cartas para disfrutar de la mejor comida gourmet nacional e internacional. La gastronomía responde a los principales mercados emisores de las propiedades satisfaciendo las expectativas de norteamericanos, europeos, asiáticos y latinos por igual.
Más tarde, en las áreas de diversión, los resorts ofrecen desde espectáculos de música y baile hasta casinos y discotecas, además de sus patios internos que, revalorizados por la iluminación artificial, son ideales para tomar un ron con cola y fumar un típico cigarro dominicano mientras la luna se espeja en una huella plateada sobre la negrura del mar.

Deportes y actividades marinas.
Desde un partido de fútbol en la playa con amigos hasta hacer esnórquel en la barrera de arrecifes de coral que protege la costa o nadar con delfines y tiburones, todo es posible en Punta Cana.
El destino es ideal para practicar deportes de viento, como el kiteboard y el windsurf. Además, para aquellos que les gusta el remo, no hay como el agua cristalina de Punta Cana. A bordo de un kayak se puede recorrer el litoral sin perder de vista el fondo marino.
Los amantes de la pesca también pueden saciar su pasión en la costa este dominicana. Aquí, los mares y ríos son ricos en especies ideales para la actividad en su faceta deportiva.
En los últimos años República Dominicana ha ido avanzando en el desarrollo de campos de golf de categoría internacional para captar un segmento de turismo de alta gama. La zona de Punta Cana no quedó exenta a esta búsqueda y en la actualidad presenta una rica y variada oferta para los amantes del deporte, que pueden jugar frente a las costas maravillosas del destino y sus típicos cocotales.
Hoy Punta Cana cuenta con 12 campos de golf de distintas características diseñados por reconocidos especialistas, entre los que se destacan Jack Nicklaus, Nick Faldo, PB Dye y Tom Fazio, donde es posible combinar el juego con las panorámicas más increíbles.
Una de las vivencias más fascinantes que ofrece Punta Cana es el esnórquel y buceo en el arrecife. La excursión Marinarium, que combina música, juegos, tragos y comida a bordo con esta actividad subacuática, es ideal para reconocer la fauna marina. A escasos minutos de la costa existe la posibilidad de nadar entre peces multicolores, especies autóctonas y un sinnúmero de rarezas tropicales que deben su existencia a un arrecife –el más extenso del país- que sorprende por sus formas y pigmentos.
Otra experiencia imperdible es nadar con delfines en Dolphin Island, un espacio enclavado en el mar donde los visitantes pueden compartir unos minutos con estos mamíferos marinos, famosos por su interacción con los humanos.
El Manatí Park es otra de las opciones para disfrutar la naturaleza en familia. Se trata de un parque temático ubicado en el centro de fantásticos jardines de orquídeas y plantas tropicales donde los más chicos pueden interactuar con serpientes, papagayos, delfines y leones marinos, entre otros animales.

Compras en el destino.
“Buenas tardes amigo. Disculpe, sólo quiero que pase a conocer mi tienda y vea, sin compromiso, sólopara que usted vea que es la mejor de la playa. Sólo pase, para usted tengo un precio especial. Venga, venga. Un minuto. Por aquí, por aquí, sígame.” Antes que dinero, lo primero que hay que tener en Punta Cana para ir de compras es paciencia. Los locales son vendedores obstinados que van a tratar de convencer al turista hasta lograr la venta o, caso contrario, su hartazgo.
Si el turista se niega y asegura una visita a la vuelta de su paseo por la playa, allí estará el vendedor dominicano dispuesto a hacerle recordar su promesa. “Usted lo prometió. ¿Se acuerda? Dijo a la vuelta. La palabra es la palabra…”
En ciertos sectores de la playa existen tiendas de regalos donde se pueden encontrar los típicos cuadros coloridos, artesanías taínas, colgantes, pareos, sombreros, cigarros, bebidas y cientos de souvenirs. En estos reductos el talento del regateo es el arma más poderosa del ritual de compra y venta. El turista nunca conocerá el precio de la mercadería si no la adquiere. Se le entregará una canasta para que deposite allí lo escogido y luego, en una tarea conjunta, vendrá el turno de darle un valor a las cosas.
Los mismos productos, y bajo el mismo sistema de compra, pueden adquirirse en la zona comercial conocida como El Cortecito, que concentra a los vendedores locales en un área cercana a los grandes resorts de lujo de Punta Cana.
Para los más exigentes, además de las tiendas propias de cada uno de los hoteles, el Palma Real Shopping Village es el principal destino de compras en la costa oriental. Allí pueden encontrar una oferta diversificada de renombradas marcas y diseñadores de prestigio que están a la vanguardia de la moda internacional, así como bebidas, cigarros y joyerías que presentan exquisitas obras en platería con incrustaciones de larimar, la piedra nacional de República Dominicana.
La otra posibilidad es tomar una excursión a la capital del país, Santo Domingo, donde se pueden combinar las compras en shoppings y tiendas de prestigio internacional con la riqueza histórica y cultural de la ciudad, que durante 2010 ostenta el título de “capital latinoamericana de la cultura”.

El Clima.

Punta Cana, al igual que toda República Dominicana, ostenta un clima tropical húmedo con una temperatura media de 29 ºC durante todo el año. Además, la temperatura del agua, de 27 a 30 ºC de media, la hace ideal para bañarse y practicar todo tipo de actividades marinas. La estación de mayores lluvias es de mayo a agosto. De todas formas, por el impredecible clima tropical, pueden aparecer en cualquier época del año fuertes lluvias de corta duración.

Datos útiles.

La moneda oficial es el peso dominicano. US$ 1 equivale aproximadamente a $ 36 dominicanos. Tanto las tiendas que están dentro de los resorts como las que están fuera, aceptan dólares y euros. En cuanto a la ropa adecuada, es aconsejable que sea cómoda y fresca. Hay que tener en cuenta que en ciertos restaurantes y locales nocturnos existen códigos de etiqueta, por lo tanto no hay que olvidar un pantalón largo y camisa o alguna ropa de vestir ligera. Se recomienda llevar protección solar bastante alta, ya que la exposición al sol puede dañar la piel. Otro consejo ineludible es llevar repelente para los mosquitos.