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Córdoba: una aventura en 4x4
Por Redacción Ladevi   |  
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La provincia mediterránea presenta enclaves que, además de ser óptimos para recorrerlos en vehículos 4x4, ofrecen paisajes signados por montañas y arroyos de aguas cristalinas, sazonados por la más variada vegetación.
Senderos de montaña, lagos, vistas panorámicas excepcionales, cerros y mucha adrenalina: este es el menú que la serranía de Córdoba tiene para ofrecer a los amantes de la aventura. Descubrir las maravillas de las sierras cordobesas permite que la naturaleza nos deslumbre con sus valles, sus cascadas y la rica historia de los pueblos que la eligieron como su morada. Es por ello que el territorio mediterráneo se erige como un destino óptimo para realizar travesías a bordo de un vehículo 4x4.
El visitante puede acceder a distintas excursiones en vehículos todo terreno, donde el paisaje, la seguridad y el confort constituyen factores de suma importancia.

DESCUBRIENDO UN PUEBLO MINERO
Al pie del cerro Aspero -ubicado al sur de las sierras cordobesas casi al límite con San Luis-, se esconde un pueblo sin habitantes, abandonado hace casi 30 años.
Emplazado en un pequeño valle, y atravesado por arroyos de montaña, fue durante décadas el hogar de una colonia minera dedicada a la extracción de tungsteno. Sin embargo, en 1969 cesó la actividad de la mina, quedando los vestigios de un pueblo fantasma.
Hoy en día este lugar, denominado Pueblo Escondido, fue rescatado por un amante del turismo de aventura que ha reacondicionado las instalaciones y ofrece alojamiento y comida a quienes se aventuran por esos parajes.
El camino para llegar a Pueblo Escondido es toda una aventura, ya que sólo puede ser transitado en 4x4. Es por eso que los prestadores cuentan con guías especializados para realizar la travesía sin contratiempos.
Una vez en el lugar los viajeros pueden optar por realizar trekking, o ascender al cerro Aspero, para explorar los laberintos de la abandonada mina de tungsteno.
Otra opción es recorrer las ruinas del antiguo caserío y de la planta procesadora, las galerías que abren paso al interior mismo de las montañas, el camino de caracoles utilizado para el descenso del mineral o la quebrada donde se unen tres ríos de montaña con su exuberante vegetación, piletones y cascadas.

UN PASEO POR LAS ALTAS CUMBRES
Los más atrevidos también pueden optar por emprender un paseo por las altas cumbres. Se trata de un recorrido donde los colores del paisaje dominan el ambiente.
Esta excursión, que insume todo un día, comienza a 46 km. de la capital de Córdoba, con el ascenso por el camino de las Altas Cumbres hasta arribar a la localidad de Copina: se trata de un antiguo y vistoso caserío a más de 1.400 m.
En este punto comienza una de las travesías más exigentes del turismo en 4x4. Con los vehículos y guías adecuados, el turista disfrutará de un ascenso único por los puentes colgantes del antiguo paso a la ciudad de Mina Clavero. Este camino se encuentra emplazado en el Parque Nacional Quebrada del Condorito, donde a belleza natural es de una magnitud pocas veces vista.
El viaje finaliza en el parador El Cóndor, donde los turistas pueden descansar degustando comidas tradicionales de nuestras sierras. Mientras tanto, la llegada de la noche ofrece un cielo increíble, tachonado de estrellas y de una luminosidad incomparable.

LA HISTORIA Y EL VERTIGO DE LAS SIERRAS CHICAS
Dentro de esta variada y completa oferta de servicios de turismo en 4x4, vale la pena mencionar el circuito Sierras Chicas-Cuchi Corral.
Esta excursión se inicia en la localidad de El Manzano, un pequeño poblado ubicado a 34 km. de la capital de Córdoba. Desde aquí hacia el oeste parte el camino hacia Candonga, lugar donde se halla la histórica capilla del mismo nombre.
El recorrido sigue por la localidad de La Cumbre. Allí se accede a esta hermosa villa surcada de sinuosos caminos, que permiten apreciar los agrestes contornos de la montaña junto a la verde serenidad del valle.
El itinerario continúa por el cerro Cuchi Corral, un sitio privilegiado para quienes gustan de practicar aladeltismo o de sentir la adrenalina al arrojarse al vacío en parapente.
A partir de aquí se inicia el descenso hacia el valle del Río Pinto, cruzando senderos de gran vegetación, para arribar a la localidad de San Marcos Sierras. Desde este lugar los turistas emprenden el regreso luego de un exquisito asado preparado por los lugareños.