
Fundada hace 73 años, esta especie de columna vertebral argentina circula de sur a norte paralela a los Andes atravesando importantes destinos turísticos, accediendo a reservas y parques nacionales, comunicando con pasos internacionales, recorriendo 11 provincias, visitando poblados, bodegas, tocando centros de esquí y lugares declarados "Patrimonio de la Humanidad", besando ríos, lagos y salares.
Tiempo atrás, desde el vinilo, el "flaco" Spinetta prorrumpió diciendo: "Tengo los dedos, súper ateridos de tanto esperar a ese hombre que me lleve por las rutas argentinas... hasta el fin...".
¿Podría el poeta estar haciendo mención a la Ruta 40, teniendo en cuenta la descripción físico-geográfica?
Dejando abierto el interrogante, dispongámonos a realizar un viaje de 5 mil km. uniendo emoción y aventura, palpitando misterio y realidad, sorprendentes contrastes y magníficos paisajes.
Es que esta especie de "caja de Pandora", por su fabulosa diversidad de paisajes, historias y culturas, en cada recodo del camino abre una puerta de colores y sonidos tan distintos como sus nombres lo indican, bordeando la cordillera, atravesando los hielos del sur más austral del continente pasando por Cuyo, el Norte y la zona de la Puna, proponiéndole al viajero tiempo de relax, de camping y naturaleza, de caza y pesca, de trekking, rafting, cicloturismo, kayakismo, escalada, esquí, espeleología... sello inconfundible de verdadero turismo aventura.
Santa Cruz.
Lejos de la fiebre del oro y de la conquista del desierto, estas tierras de onas, tehuelches, mapuches y araucanos -artífices de la historia-, siguen captando la mirada internacional porque la riqueza patagónica hoy pasa por el turismo, y la Ruta 40 comienza a gravitar en ese contexto.
Partiendo, entonces, desde el punto más frío, pasa por las provincias de Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Neuquén.
Entre sus primeros escenarios lleva al turista a un museo a cielo abierto, natural, como es la tierra de los dinosaurios, las milenarias cuevas con pictografías únicas, los fastuosos glaciares o las cavernas subterráneas, un trayecto atestado de una magia increíble.
Distancias infinitas plagadas de una inmensa belleza enmarcan cada sitio de esta mística ruta, la más alta de América, que dibuja luces y sombras entre aquellas viejas huellas nativas.
Santa Cruz, hielos y desierto, estancias y soledad... el fin del mundo, acá da comienzo "la 40", en su actual Km. 0 -en cabo Vírgenes-, en Punta Loyola, en el faro ubicado en la costa atlántica. Un recorrido de más de 1.300 km. que luego de atravesar Río Gallegos se mete en la minera Río Turbio, encontrándose con las montañas -en 28 de Noviembre- para pegarse a la cordillera y no dejarla más.
Así, comienza a subir para serpentear un camino espectacular que, como un espejo roto, muestra un variopinto paisaje lacustre pasando por el Argentino, como rozando El Calafate -portal de entrada del Parque Nacional Los Glaciares-, para bordear más al norte los lagos Viedma y Cardiel (el de mayor riqueza en salmónidos), tramo que -desde Tres Lagos a Bajo Caracoles- se torna silencioso, solitario y misterioso por demás.
Algo que deslumbra y llama al turismo por su atractivo sin igual es la "Cueva de las manos", con pinturas rupestres de una antigüedad cercana a los 10 mil años, y el paraje Los Antiguos, un destino elegido como el "paraíso patagónico", junto a la oferta de las estancias del lugar.
Otros puntos destacables en el camino hacia la naturaleza son Gobernador Gregores -a 85 km. de lago Cardiel- y El Chaltén, capital del trekking sobre hielo y las espectaculares panorámicas de los glaciares Moreno y Upsala, donde se encuentra el imponente cerro Fitz Roy, un imán para viajeros de todo el orbe.
Luego de cruzar el Perito Moreno, se llega al límite interprovincial con Chubut.
La ruta en gran parte está consolidada con algo de pavimento, no disponiéndose de datos en los siguientes tramos: Las Cuchillas-Puente Blanco-Turbio Viejo-Rospentek-28 de Noviembre; Lago Cardiel-Gobernador Gregores-Casa Riera; Bajo Caracoles-Río Pinturas-kilómetro 49.
Chubut.
Este territorio amplio y salvaje, inmensa región de retos al límite para el hombre, de enfrentamientos entre lo desértico, lo desconocido, la montaña, el frío y el viento, se sigue preservando, siendo una constante fuente turística.
Al entrar a Chubut, la ruta nacional -en sus 600 km.- está pavimentada casi en su totalidad.
El primer tramo pasa por Río Mayo (en honor a Gregorio Mayo, un tehuelche que fuera leyenda del rifle), capital nacional de la esquila de ovejas, donde el viajero hallará agroturismo y turismo rural. Y arribando al cruce con la ruta provincial Nº 26, y recorriendo 72 km. hacia el este, se encuentra el área natural protegida "Bosque Petrificado Sarmiento", con espectaculares paisajes de gran contraste.
La provincia presenta una diversidad de posibilidades turísticas como programas quiera armar.
Los lagos Puelo, Futalaufquen, Vintter y La Plata, junto a las estancias patagónicas, como poderoso imán, se llevan la mirada de los turistas que, sin dejar de "saborear" los remozados encantos del lugar, disfrutan asimismo del Viejo Expreso Patagónico o "La Trochita", como cariñosamente lo llaman los lugareños, un antiguo tren tirado por locomotoras a vapor, verdadero museo rodante que conecta Esquel con la comunidad mapuche de Nahuel Pan.
En la zona, el visitante encontrará producción de frutas, agroturismo, podrá disfrutar de paseos lacustres, comprar artesanías y productos regionales, y deleitarse con la "Ruta del buen vivir" y el Parque Nacional Lago Puelo.
Hacia el norte se pasa por Epuyén, Leleque, la colonia galesa, y Alto Río Senguer.
Continuando el recorrido se arriba a Gobernador Costa, San Martín y Tecka, poblaciones rurales con acceso a sectores de pesca deportiva.
Antes de llegar al cruce con la localidad de Esquel, un desvío por la ruta provincial Nº 12 permite acceder al área natural protegida "Piedra Parada", que alberga pinturas rupestres, además de la práctica de rapel o del turismo activo.
Para quien decida llegar hasta Esquel la posibilidad de ocio es variada: paseo en el tren a vapor, esquí en La Hoya, visita al Parque Nacional Los Alerces, a la represa hidroeléctrica Futaleufú o a las áreas naturales protegidas Nant y Fall (cascadas) y Lago Bagglit.
Un poco más al norte, Cholila es la puerta de entrada al Parque Nacional Los Alerces, y trampolín para lanzarse al encuentro de una paleta de colores que la región presenta como la obra maestra de un pintor.
Cabe destacar que desde hace un tiempo, gracias al programa provincial participativo-comarcal "De qué va a vivir mi pueblo", con apoyo del CFI, se está trabajando en la puesta en valor turístico de pequeñas localidades aledañas al trazado de la 40 que conforman el circuito "Huellas de pioneros", entre ellas Aldea Apeleg, Aldea Beleiro, Buen Pasto, Facundo, Lago Blanco, Ricardo Rojas y Aldea Atilio Viglione, todas con un gran valor educativo-cultural.
Sumándose a esta oferta los pasos cordilleranos, las bellezas naturales, la gastronomía y las huellas polvorientas de aventureros, exploradores y bandoleros como Butch Cassidy y Sundance Kid.
La ruta se presenta pavimentada en gran parte, salvo el tramo Río Mayo-Santa Cruz-Perito Moreno que es de ripio.
Río Negro.
A pesar del auge alcanzado todavía es posible sentir la inmensidad patagónica como lo hicieron aquellos que marcaron huellas en el camino y poblaron de historias y leyendas esa tierra salvaje y misteriosa.
Ese compañero incondicional llamado viento recorre los 140 km. que conforman la ruta nacional en Río Negro totalmente pavimentada, algo que le imprime un valor superlativo a su atractivo más reconocido: San Carlos de Bariloche, con su oferta de esquí, la variedad de sitios para la práctica del turismo aventura y hotelería de calidad superior.
Interminables curvas en medio de valles escarpados cubiertos de bosques y picos nevados, son la marca distintiva del camino que va de Bariloche hacia El Bolsón, atravesando parte del Parque Nacional Nahuel Huapi; y algo para no dejar de visitar, el lago Escondido.
Con los Andes siempre visibles, la carretera continúa hacia el norte tocando El Bolsón, con todo su mágico encanto, y Villa Mascardi, rodeada de grandes espejos de agua y el hechizo de una naturaleza sin igual, que custodia el acceso al cerro Tronador.
Las últimas poblaciones en la provincia son Dina Huapi -nombre que deriva del apócope de dinamarqueses, un claro homenaje a los pioneros que ocuparon esas tierras tras el loteo y fundaron el pueblo-, en la orilla oriental del lago, cuyo origen se remonta hacia 1890 cuando se instalara en aquellas tierras una balsa para el cruce del Limay; y Paso Flores, una cincuentenaria colonia alemana que -tras el horror de la guerra- decidieron dejar su Selva Negra y encontraron en este paraje rionegrino similares características con su tierra natal.
Neuquén.
Viendo por el espejo como queda atrás el pueblo, se llega al cauce divisorio de Río Negro y Neuquén, pasando por el Valle Encantado, donde se pueden apreciar montañas con formas reconocibles, y por el embalse de Alicurá.
Cabe destacar que en las cuencas neuquinas y rionegrinas se localizan numerosos yacimientos de animales prehistóricos, pero -además- en Neuquén se encuentran importantes represas hidroeléctricas.
Luego el camino continúa hacia el norte, flanqueando Junín de los Andes, cerca del Parque Nacional Lanín, y más arriba Zapala -punta de riel del ferrocarril General Roca- y Chos Malal -primera capital del otrora Territorio Nacional del Neuquén-, ambas ciudades las más desarrolladas del trayecto, y Las Lajas.
Los principales atractivos de la provincia son Copahue-Caviahue, donde -desde la antigüedad- las diferentes culturas conocieron y utilizaron sus aguas termales para preservar la salud. Hoy, este centro de descanso recibe a miles de visitantes.
Hacia el noroeste, Villa Pehuenia, Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Villa La Angostura, y sus renombrados centros de esquí.
Pero, además, pueden visitarse los Parques Nacionales: Laguna Blanca, creado para proteger uno de los lugares más importantes de nidificación del cisne de cuello negro, e incluido en la lista de los Humedales de Importancia Internacional; y Los Arrayanes, cuyo propósito es preservar la singular unidad boscosa.
Asimismo, entre los desafíos de aventura presenta los ascensos al Damuyo y al volcán Lanín, naturaleza en estado puro.
El recorrido, si bien el pavimento está transitable, presenta sectores con baches y algunos con problemas de deshielo.
El infaltable viento empuja y acompaña el trayecto bordeando La Payunia, al sur de Mendoza, uno de los campos de lava más grandes del planeta, y "la 40" invita a seguir.
Por eso, parafraseando al catalán Serrat, "... vamos subiendo la ruta que arriba la cuesta se viste de fiesta..."
Alternativa: de la comarca a Bariloche.
A la altura de Leleque, al norte de la provincia de Chubut, es posible tomar un desvío de la Ruta Nacional 40, hacia la 258, camino que lleva a la comarca andina, zona que contiene otro de los tantos reservorios naturales de la región: el Parque Nacional Lago Puelo.
Este espacio de 27 mil ha. que limita con la República de Chile protege un imponente escenario paisajístico que encierra un relieve montañoso intensamente modificado por la acción glaciaria, donde la estrella es el extenso y profundo lago que da nombre a este área.
El Parque alberga especies vegetales de la selva valdiviana chilena, como el avellano, así como flora autóctona más extendida en los bosques andino-patagónicos: el ciprés de la cordillera, el coihue, la lenga, el arrayán y otros. La rosa mosqueta es una planta exótica invasora diseminada en varios sectores. Algunos animales propios de la región son el pudú, el huemul -que tiene aquí uno de sus núcleos poblacionales más importantes-, el zorro colorado, el puma y el coipo. En el lago son comunes peces como la perca, la peladilla y el puyén grande, y otros exóticos como la trucha arco iris y la trucha marrón.
Los primeros habitantes de esta región eran grupos de cazadores y recolectores que empleaban instrumentos de piedra y hueso para cazar guanacos, alimento que complementaban con la recolección de huevos de ñandú. En el Parque Nacional pueden observarse representaciones de arte rupestre que reflejan el ingreso de estos grupos al bosque. Por otra parte, dentro de los límites del área protegida, al sur, viven pobladores mapuches con permisos especiales que desarrollan actividades productivas.
Las tarifas de ingreso son: $ 3 para visitantes nacionales; $ 1,5 para residentes provinciales; y $ 6 para turistas extranjeros.
Al momento de visitar el PN Lago Puelo, la mejor alternativa de alojamiento se encuentra en El Bolsón, localidad que cuenta con una planta turística preparada para recibir a todo tipo de público, ya sea en hoteles, cabañas en el bosque, campings y albergues.
En sus alrededores también es posible llevar adelante actividades al aire libre para descubrir los secretos escondidos en el bosque, como antiguos especimenes arbóreos, cascadas, paredones de piedra, refugios y miradores.
Siguiendo por la RN 258 hacia el norte se ingresa en el territorio del Parque Nacional Nahuel Huapi para pronto toparse con una ciudad turística por excelencia, San Carlos de Bariloche, que como es sabido tiene una infraestructura ideal para complacer los deseos de los viajeros, desde un hotel fuera de serie como el Llao Llao, hasta las más afamadas chocolaterías artesanales, pasando por una amplia gama de paseos ya sea al cerro Catedral, la isla Victoria, el bosque de Arrayanes o el cerro Otto, entre otros.
Desde aquí, para retomar la RN 40 sólo hay que dirigirse hacia el este, rumbo a la localidad de Pilcaniyeu, aunque otra tentadora opción es seguir hacia el noroeste, para desandar el circuito de los lagos, desde Villa La Angostura hasta Junín de los Andes.
Fiestas sureñas.
Durante el año, la región -plagada de historias y leyendas-, lleva a cabo diferentes celebraciones, y la ruta 40 se pliega a los festejos tras el paso por las provincias sureñas.
• En Santa Cruz, en la localidad de Los Antiguos, se realiza en enero, la Fiesta de la Cereza.
• En Chubut tienen lugar, en Río Mayo (segunda quincena de enero), la Fiesta Nacional de la Esquila (de ovejas y guanacos); en Trevelin, el 25 de noviembre, la Fiesta aniversario; en Cholila, todos los febreros se lleva a cabo la Fiesta Provincial del Asado; y en Esquel, en Nahuel Pan, se realiza la fiesta indígena Ngillatun (de origen araucano), además de la Fiesta Provincial del Teatro y la Fiesta Nacional del Esquí.
• En Río Negro, en El Bolsón (fines de febrero), la Fiesta Nacional del Lúpulo (aromatizador de cerveza); mientras que en Bariloche, las celebraciones toman carácter deportivo-cultural.
• En Neuquén, junto a las comunidades mapuches y sus 10 lagos, en Aluminé se realiza al Fiesta del Pehuén; y en Junín de los Andes, en febrero, la Fiesta Provincial del Puestero.
