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Brasil: 5 playas del sur que hay que visitar

El litoral sur de Brasil cuenta con una amplia oferta que acerca a los viajeros ese encanto único que tiene el país. Al ritmo de sus sinuosas costas, sus magníficas islas, sus verdes morros y sus playas de aguas cristalinas, los invitamos a visitar cinco destinos con propuestas para todos los gustos.

El sur de Brasil cuenta con bellísimas playas con aguas tibias y excelente infraestructura. Algunas muy frecuentadas, otras en islas preservadas por las que no circulan vehículos y donde caminar por senderos en la selva es la mejor aventura. Unas con elegantes restaurantes, tiendas y hoteles; otras con modernos edificios y originales propuestas; sin olvidar aquellas ideales para unas vacaciones con niños, con aguas verdes y cristalinas que invitan a explorar el fondo del mar. Aquí los llevamos a conocer cinco destinos en el sur de Brasil que proponen un verano diferente a puro sol y playa.

FLORIANÓPOLIS.

La llaman “la isla de la magia” y es sin dudas uno de los destinos favoritos de los viajeros. Su gran diversidad de opciones, sus muchas playas, actividades, paseos y atractivos, son parte de su encanto.

Jurerê, Canasvieiras, Ingleses y Daniela, son algunas de las playas más visitadas por los turistas locales. Pero la isla ofrece también otras alternativas completamente diferentes.

Desde Santo Antonio de Lisboa, con sus casas coloniales de colores y su fuerte tradición azoriana, hasta la pintoresca Barra da Lagoa, con su puentecito colgante y sus construcciones sobre el agua; sin olvidar excelentes opciones para las familias como Pantano do Sul; o las más agrestes como Lagoinha do Leste y Naufragados. Un imperdible es el paseo en barco a la isla de Campeche, con uno de los paisajes más bellos de la región.

Más allá de la playa elegida para hospedarse, Florianópolis es ideal para recorrer y conocer sus diversos atractivos: desde fuertes hasta su centro, con el impactante puente Hercílio Luz, la Catedral Metropolitana (1753), la plaza XV de Noviembre y su tradicional higuera centenaria y el pintoresco mercado donde se venden artesanías y productos de todo el estado. También merece una visita la zona de Ribeirão da Ilha, una de las primeras habitadas en la isla, donde aún hoy destacan las casas antiguas y el cultivo marino de ostras, por lo cual es también un excelente lugar para comer frutos de mar.

Imperdible también es la Lagoa da Conceição, con sus numerosos restaurantes típicos, donde es tradición ir a probar la famosa “sequência de camarão”, con camarones preparados de todas las maneras imaginables. Allí está también la Avenida das Rendeiras, donde se puede apreciar cómo elaboran esa centenaria artesanía.

BOMBINHAS.

Playas de agua verde esmeralda, bahías protegidas de las olas que abrigan a diferentes especies de peces, un territorio preservado que mantiene el esplendor de su mata atlántica, son algunas de las características de Bombinhas, que ocupa una península en el municipio más pequeño de Santa Catarina.

El municipio de Bombas y Bombinhas cuenta con 39 playas, muchas de ellas con mar tranquilo, ideales para quienes viajan con chicos; además de buena infraestructura de gastronomía, comercio y vida nocturna.

Algunas de las que destacan por su belleza son Lagoinha, Prainha, Praia do Embrulho, Praia da Sepultura y Praia dos Ingleses (conocida como Retiro dos Padres). La Praia da Tainha, más alejada del centro (con acceso por la Praia da Conceição), llama la atención por tener una naturaleza más salvaje. Quienes prefieren las olas más agitadas, particularmente los surfistas, eligen Quatro Ilhas y do Mariscal. En Canto Grande y en Zimbros, donde es tradicional la pesca artesanal, los viajeros suelen acercarse a comprar ostras y mariscos frescos.

Debido a sus condiciones naturales, Bombinhas es un destino ideal para la práctica de buceo. Entre los sitios de inmersión destaca la Reserva Biológica Marinha do Arvoredo, considerada el mejor punto de buceo autónomo del sur de Brasil, con una visibilidad que varía ente los 10 y los 18 m. y una gran biodiversidad que permite apreciar meros, pulpos, rayas, calamares, vieiras, langostas, tortugas, delfines, pingüinos y ballenas, entre otros. La reserva, integrada por las islas Galés, Arvoredo y Desierta, sólo puede ser visitada por grupos acreditados. Otro punto interesante es Ilha do Macuco, donde los buzos se acercan a apreciar un navío que naufragó en 1915. Un paseo imperdible es subir al Morro do Macaco –siempre con guía acompañante–, donde se obtiene una espectacular vista panorámica de 360° y, un poco más arriba, es posible contemplar las islas de la Reserva do Arvoredo y toda la península.

Una interesante oferta de artesanía en cerámica, madera, tejidos y tapices; además de la tradicional y deliciosa gastronomía azoriana, completan la propuesta del destino.

CAMBORIÚ.

El concurrido Balneario Camboriu es el principal destino de la región conocida como Costa Verde & Mar, en Santa Catarina. Entre diciembre y marzo, el destino es visitado por más de 1,5 millones de turistas.

La Praia Central es el corazón de la ciudad, con 7 km. de costa muy buscados para hacer deportes, pasear o disfrutar del mar. Se trata de una playa totalmente urbanizada, con restaurantes, bares y diversos negocios. Quienes buscan más tranquilidad, pueden elegir los senderos que llevan hacia las pequeñas Praia do Buraco y Praia do Canto, un poco hacia el norte.

Pero el Balneario Camboriu dispone de otras opciones, como Laranjeiras, a apenas 6 km. del centro, con aguas tranquilas y transparentes, ideal para el ecoturismo, con acceso mediante barco o teleférico. Taquaras y Taquarinhas cuentan con aguas calmas y profundas, rodeadas de un paisaje agreste y lleno de verde, a unos 8 km. del centro. Praia do Pinho fue la primera oficialmente reservada al nudismo en Brasil: rodeada de acantilados, garantiza la privacidad de los bañistas; tiene camping, posadas, restaurantes y bares. Finalmente, las playas do Estaleiro y do Estaleirinho, con aguas más agitadas, también están rodeadas de acantilados con vegetación, a unos 12 km. del centro.

En cuanto a la diversión nocturna, el Balneario Camboriu es conocido por tener una de las noches más animadas del sur de Brasil, con diversas opciones de clubes nocturnos, bares y fiestas.

Un paseo imperdible es el Cristo Luz: en lo alto de un morro la estatua de 33 m. ofrece una impactante vista y cuenta con un cañón de luz que ilumina la ciudad por las noches mostrando todo su esplendor. En el barrio de la Barra se encuentran las raíces de la ciudad, con algunos sitios para conocer como la Iglesia de Nossa Senhora do Bom Sucesso. Un paseo tradicional en el destino es el Barco Pirata, que ofrece un show mientras lleva hacia la isla Das Cabras y la playa de Laranjeiras. Parques acuáticos, teleféricos que conectan las playas en un entretenido recorrido, un conjunto de zoológicos e interesantes museos, son otras posibilidades.

ILHA DO MEL.

Ideal para aquellos que buscan un lugar agreste, mucho contacto con la naturaleza, playas amplias y un poco de aventura, Ilha do Mel queda en el estado de Paraná, a unos 100 km. de su capital, Curitiba.

Se trata de una isla de 2.700 ha., casi todas preservadas, por la que no circulan autos. Las posadas, bares y casas se reparten entre los poblados principales de Encantadas y Nova Brasília. Allí las actividades son básicamente caminar y explorar las playas. Quienes se hospedan en Encantadas –donde llegan diversas embarcaciones– suelen pasar el día en Mar de Fora, una playa ancha con oleaje fuerte, donde existe una plaza de alimentación con servicios. Al final de la playa está la Gruta das Encantadas, una enorme abertura en la roca formada por la erosión marina que solo puede visitarse con marea baja.

Desierta, salvaje, con aguas calmas y rodeada por una naturaleza que abunda en verdes es Praia do Miguel. Se accede desde Encantadas en una caminata de unos 40 minutos, en la cual se debe subir el Morro do Sabão. Hay que considerar que la playa no tiene infraestructura y por lo tanto hay poca sombra, pero es una de las mejores opciones para bañarse en un mar tibio y con olas que entretienen pero no agreden.

Una visita imperdible es la fortaleza de Nossa Senhora dos Prazeres (1769) que regala preciosas fotos y un interesante paseo por la única construcción militar del siglo XVIII que conserva el Estado. Allí pueden apreciarse cañones, trincheras y calabozos, además de una bella panorámica de las playas.

Una buena caminata lleva al Farol das Conchas (S. XVIII), en lo alto de un morro, con una espectacular vista de las playas más lindas de la isla, Praia Grande y Praia de Fora.

Por las noches, los viajeros salen linterna en mano por las calles de arena: es que no hay alumbrado público, pero sí bares sobre la arena con música en vivo, lugares para bailar y más por descubrir bajo los cielos estrellados.

ILHABELA.

A 280 km. de la ciudad de San Pablo se encuentra el paraíso vacacional de muchos habitantes de esta ciudad, y también de cientos de viajeros de todo el mundo. Sus playas se caracterizan por su diversidad, mientras que sus servicios –tanto de hospedaje como bares, restaurantes y tiendas– sobresalen por ser de primer nivel.

Además de sus playas urbanas, la isla cuenta con rincones más apartados y poco concurridos, de gran belleza, a los que se puede acceder mediante caminatas o en paseos en barco. De acuerdo con su ubicación con respecto al centro, las playas se conocen como “del Norte” o “del Sur”. Entre las primeras una de las más buscadas es Jabaquara, conocida por su belleza salvaje como una de las más lindas de la isla. Ideal para familias que buscan sombra y aguas calmas, además de un barcito donde comprar lo esencial, es Armação. Entre las del sur destacan Praia do Curral y la de Ilha das Cabras. Para quien prefiera playas urbanas, con infraestructura más completa para pasar un día entero, las opciones pueden ser Praia Grande o Pedra do Sino.

Ilhabela cuenta con otros encantos naturales además de sus playas. Uno de los más sorprendentes son sus hermosas cascadas, formadas por los más de 400 cursos de agua que atraviesan la isla. Algunas de las que se pueden visitar son las cascadas del Gato, de Laje, da Toca y Agua Blanca.

Buceo, esnórquel y deportes náuticos como navegación a vela o windsurf también son muy populares en las costas de la isla.

Por las tardes, las calles de la Vila comienzan a ganar vida, con excelentes restaurantes, tiendas, artesanías, heladerías o bares en los que se puede simplemente disfrutar del aire fresco y tomar una cerveza escuchando buena música.

TIPS PARA EL VIAJERO

Informes: Florianópolis: http://turismo.sc.gov.br/cidade/florianopolis/ Bombinhas: http://turismo.sc.gov.br/es/cidade/bombinhas/ Balneario Camboriu: http://turismo.sc.gov.br/es/cidade/balneario-camboriu/ Ilha do Mel: http://www.visitbrasil.com/pt/atracoes/ilha-do-mel.html Ilhabela: http://visitbrasil.com/es/destinos/ilhabela.html

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