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Diez razones para visitar San Francisco

La ciudad californiana está considerada, por sobrados motivos, entre las más hermosas del planeta. Aquí, una serie de recomendaciones que no deberían faltar en ninguna agenda de viaje. A diferencia de la mayoría de las grandes ciudades estadounidenses, en San Francisco no es necesario alquilar auto ni gastar fortunas en taxi. Desde el propio aeropuerto, por ejemplo, el rápido y eficiente Bart (Bay Area Rapid Transit), conduce al centro...

CityPass. Ventajosa cuponera que brinda acceso a seis de las principales atracciones urbanas, más siete días de uso ilimitado al sistema municipal de transportes y al popular "cable car", por algo menos de la mitad de precio (u$s 49 frente a u$s 104,50). Así, permite disfrutar de un crucero por la bahía e ingresar al Aquarium of the Bay y a los museos Exploratorium, de Arte Moderno, de Young y -a elección- al de Arte Asiático o a la Academy of Sciences & Steinhart Aquarium. Se puede adquirir en cualquiera de esos lugares.
Golden Gate Bridge. Considerado una de las "maravillas del mundo moderno", este puente fue inaugurado en marzo de 1937 para unir el norte de la península de San Francisco con el sur del condado de Marin. Mide 2,7 km. y mantuvo por 27 años el título de puente colgante más largo del mundo. Las mejores vistas están del lado opuesto a la ciudad, donde existe un amplio mirador panorámico. El peaje cuesta u$s 5 y sólo se cobra a los vehículos que se dirigen en dirección sur.
Museo de Young. Inaugurado en octubre de 2005 a un costo de u$s 202 millones, esta edificación reemplaza a una construcción que, en el mismo sitio, resultara seriamente dañada por el terremoto de Loma Prieta, en 1989. Su impactante estructura de cobre, piedra y madera, atesora una de las más vastas e importantes colecciones de arte del oeste de Estados Unidos. Situado en pleno parque Golden Gate, cuenta además con un mirador hacia la bahía de San Francisco. Entrada: u$s 10; menores: u$s 7.
Pedaleando. Alquilando una bicicleta en Blazing Saddles, los amantes del ciclismo pueden -transitando por senderos especiales- cruzar el mítico puente Golden Gate, recorrer las pintorescas comunidades de Sausalito y Tiburón y regresar para partir en ferry. La hora cuesta u$s 7 y el día completo u$s 28; los tours guiados, u$s 55. Esta empresa dispone de cinco locaciones, todas en cercanías de Fisherman´s Wharf.
Alcatraz. Las embarcaciones de la compañía Blue & Gold Fleet brindan numerosas salidas diarias, desde los muelles 39 y 41, hasta "La roca", la famosa prisión que albergó a peligrosos criminales entre 1934 y 1963, hoy a cargo del Servicio Nacional de Parques de la Unión. Un ameno sistema de audio-tour en seis idiomas (incluyendo español), facilita el recorrido por sus históricas instalaciones (u$s 16). Aportando dramatismo, hay también una opción nocturna (u$s 23,50).
Cable Cars. Todo un ícono urbano que entró en servicio en 1873 y que se caracteriza por el peculiar medio de propulsión de sus coches, que suben y bajan las empinadas colinas urbanas sujetos -desde un riel central- a un cable en movimiento que corre bajo el pavimento. Hoy se mantienen tres líneas, destacándose, por lo escénica, la que une Unión Square con Fisherman´s Wharf a través de los barrios de Nob Hill y Russian Hill. El pasaje cuesta u$s 5 y se puede adquirir en las cabeceras de cada trayecto o a bordo.
Chinatown. Como hogar de una de las colonias chinas más grandes de Estados Unidos, San Francisco tiene un barrio que preserva la cultura de esa nación con mucha autenticidad. La entrada oficial, dominada por la imagen de un dragón rugiente, en la Av. Grant y la calle Bush, es una donación de la República China. Se pueden encontrar restaurantes típicos, tiendas de antigüedades, mercados de alimentos y, desde luego, las clásicas "fortune cookies" en la Golden Gate Fortune Cookie Factory (56 Ross Alley).
Sausalito. La primera comunidad que se levanta al otro lado del Golden Gate, accesible tanto por vía terrestre como por ferry, es una encantadora sucesión de galerías de arte, tiendas de souvenirs, marinas y restaurantes donde el tiempo pareciera transcurrir más lentamente. Un escapada más que recomendable, cualquier día, a cualquier hora. Tiene tan sólo 7.500 habitantes permanentes y fue así llamada en el siglo 18 por los exploradores españoles en tributo a sus sauces pequeños.
Gastronomía. Dentro de la variada paleta culinaria de San Francisco, una verdadera meca para paladares exquisitos, sobresale el restaurante Delancey Street (Embarcadero y Brannan), considerado por la prestigiosa guía Zagat como "el más amigable" de la urbe. Ofrece cocina americana casera, con ingredientes frescos y precios razonables (u$s 15/25). Además, de paseo por el muelle de pescadores (Fisherman´s Wharf), déjese tentar por una deliciosa sopa de almejas (clam chowder) al paso (u$s 5/7).
Compras. A la hora de satisfacer el apetito del shopping, nada mejor que explorar el área de Union Square, en pleno downtown. Allí se encuentran grandes tiendas por departamento (Macy´s, Neiman Marcus, Nordstrom y Saks Fifth Avenue), sucursales de etiquetas de moda (Burberry, Giorgio Armani, Polo/Ralph Lauren y Maxmara, entre otras) y las inefables Marshalls y Ross, con indumentarias de primeras marcas a verdaderos precios de liquidación.

Transporte en SFO
A diferencia de la mayoría de las grandes ciudades estadounidenses, en San Francisco no es necesario alquilar auto ni gastar fortunas en taxi. Desde el propio aeropuerto, por ejemplo, el rápido y eficiente Bart (Bay Area Rapid Transit), conduce al centro por tan sólo u$s 4,95 frente a los cerca de u$s 40 que cuesta el mismo viaje en taxi. El pase ilimitado para el servicio de buses, trenes subterráneos y tranvías cuesta u$s 11 diarios, u$s 18 por tres días y u$s 24 por semana. No incluye el "cable car", donde cada tramo se cotiza a razón de u$s 5.

Informes: www.sfvisitor.org.


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