Sudamérica | Brasil | Sol y Playa

Dime cómo eres y te diré qué playa de Brasil visitar

Les proponemos un juego a ustedes, nuestros lectores: nos cuentan cómo son, qué les gusta hacer, qué tipo de vacaciones prefieren y desde Revista Viajando les acercamos las playas brasileñas que mejor encuadran con su perfil. Además de un pasatiempo, esta nota puede ser un disparador para delinear el próximo receso veraniego. 

A los argentinos, Brasil es un amigo a quien nos gusta visitar de vez en cuando. Nos fascinan sus playas, la mayoría de aguas cálidas; su pueblo siempre alegre y dispuesto a divertirse; sus caipirinhas o cervezas heladas que ayudan a paliar el calor tropical; sus morros sembrados de verde; su música que impulsa a bailar…

La cuestión es saber elegir qué destino es el que mejor satisface nuestros deseos vacacionales: una difícil decisión si se tiene en cuenta que está delineado por unos 9.000 km. de costa, donde se localizan 17 estados. La recomendación es asesorarse con una agencia de viajes, pero antes Revista Viajando les propone un juego: ustedes, lectores, nos cuentan cómo son y nosotros les aconsejamos qué destino elegir.

 

-Preferís un destino cercano, incluso al que se pueda acceder en auto o en bus.

-Vacacionás en familia y tenés hijos que demandan entretenimiento luego de la playa.

-Vas con amigas/os y un gran plan es salir de noche.

-Necesitás servicios turísticos accesibles, cómodos y variados (hoteles de todas las categorías, apartamentos para alquilar, restaurantes, paseos, opciones para los días de lluvia).

-Querés playas de diferente tipo para ir variando.

Tenés que ir a…

CAMBORIÚ.

Con grandes cambios realizados en seguridad, infraestructura y limpieza, Camboriú hoy es un destino renovado, ubicado a 1.780 km. de la Ciudad de Buenos Aires, en el sur de Brasil. Es posible llegar en avión (aeropuertos internacionales de Florianópolis o Navegantes) o por vía terrestre.

La carretera Interpraias es la que une el rosario de playas: Laranjeiras, con sus aguas tranquilas y varios restaurantes; Taquarinhas, bañada por un mar con olas, pero con menos infraestructura turística; Taquaras, elegida para el buceo; la nudista Pinho; Estaleiro, de aspecto agreste y enmarcada por la mata atlántica; y Estaleirinho, con arena blanca y agua cristalina, entre otras opciones.

El plan de playa se puede complementar con paseos en barcos o en bondindinho –el bus local que circula por las principales avenidas de la ciudad–, ascenso al teleférico en el Parque Unipraias que conecta dos balnearios y el Cristo Luz, entre otros.

Las almas intrépidas tienen a su disposición una amplia variedad de opciones: a lo largo de la playa Central existen áreas específicas y equipamiento para la práctica de gimnasia, fútbol, vóley y bochas. A su vez, cuenta con un circuito de ciclismo que delinea la costa.

Más de 600 restaurantes y bares, 18 mil camas, centros nocturnos y discotecas, la Avenida Brasil y dos shoppings para compras, espacios culturales como el Teatro Municipal, Vila do Artesano o el Barrio de la Barra, completan la oferta del destino.

 

-Te gusta la playa, pero también salir a pasear y conocer.

-Preferís la vida de ciudad antes que el pequeño poblado.

-Te gustan el baile y la música a todo volumen.

-Sos de viajar a destinos clásicos, más que a los alternativos.

Tenés que ir a…

RÍO DE JANEIRO.

Famosa por ser la tierra de la samba, este suelo carioca es conocido en el mundo entero no sólo por sus celebraciones de carnaval en el Sambódromo sino también por sus diversos atractivos como el Pan de Azúcar, el cerro Corcovado con el Cristo Redentor, el bosque tropical en el Parque Nacional de la Tijuca o sus coloridos barrios.

Sin embargo, todos aquellos que pisen Río de Janeiro lo hacen atraídos por sus playas, siendo las de Ipanema y Copacabana sus principales exponentes. La primera cautiva a jóvenes y artistas con sus canchas de fútbol y vóley, equipamientos de gimnasia y bares con vistas al Atlántico. Sus arenas hierven, especialmente los fines de semana, cuando todos van a mostrar su bronceado y a practicar las artes de la conquista.

Copacabana late de día y de noche. Con una extensa playa a la vera de la avenida Costanera, el malecón es el lugar predilecto de los turistas donde encuentran puestos de bebidas, una senda peatonal, bicisenda para correr y andar en rollers o en bicicleta. Sobre su costa se levantan importantes hoteles y restaurantes; al tiempo que en Copacabana se llevan a cabo las más famosas fiestas de Brasil con espectáculos pirotécnicos y shows musicales gratuitos.

Pero Río es mucho más que playas: vale la pena conocer el Centro Histórico, al que se puede llegar en subte hasta Cinelandia, plaza alrededor de la que se encuentran el Teatro Municipal, la Biblioteca Nacional y el Museo Nacional de Bellas Artes. La visita a la señorial confitería Colombo, fundada en 1894 y elegida como uno de los 10 bares más bellos del mundo, permite imaginar cómo fue Río durante su Belle Epóque. En el vecino barrio de Lapa, la foto con los famosos Arcos –antiguo acueducto de la ciudad– es otro imperdible.

Un espacio interesante por su atmósfera bohemia es el barrio de Santa Teresa, y para viajar en su emblemático tranvía amarillo. En los límites de este barrio con el de Lapa se encuentra la Escadaria Selarón, obra del artista plástico chileno que –desde 1990– se dedicó a decorarla con miles de trozos de mosaicos de colores.

 

-Buscás un ambiente distendido, bohemio y medio hippie.

-Preferís un sitio tranquilo.

-Disfrutar salir a tomar algo en un bar.

-Te gustan las playas solitarias.

Tenés que ir a…

ARRAIAL D´AJUDA.

En el litoral sur del estado de Bahía, Arraial D´Ajuda recibe al viajero con 18 km. de playas soñadas, destacándose Apaga Fogo y Araçaipe, ambas con arrecifes que forman piscinas cuando baja la marea; D´Ajuda, también conocida como “de los nativos”, queda frente al pueblo, y sobresale por sus barquitos de pescadores y aguas tranquilas; Mucugê, con buena infraestructura; Parracho, la elegida por los jóvenes, con las mejores fiestas y shows por la noche, pero también de gran belleza natural, e ideal para bañarse y practicar todos los deportes náuticos; Taípe, casi desierta, encanta con su vegetación exuberante y su mar revuelto; o Rio da Barra, una de las más lindas de la región, con fuerte oleaje y donde es frecuente ver desovar a tortugas marinas.

Vecina de la más agitada Porto Seguro, Arraial fue fundada en 1549. De ese año data su pintoresca iglesia, con una sola torre, dedicada a Nossa Senhora da Ajuda. Detrás hay un mirador donde se ha convertido en tradición atar una cintita de color y hacer un pedido, igual que en la famosa Bonfim de Salvador.

Si Arraial encanta por sus playas, también atrae por su agitada vida nocturna, tan rica en opciones como su litoral, llena de música, bares y fiestas. El movimiento comienza en la calle que recibe el pintoresco nombre de Bróduei. Allí hay tiendas de artesanías y locales que venden diversos recuerdos. Después de un paseo conviene dirigirse a la rua Mucugê, que se ha ganado la reputación de ser una de las más lindas de Brasil.

-Te interesa la música y la cultura afrobrasileña.

-Te gusta más la vida de ciudad que la playa.

-No te molesta viajar para encontrar playas bonitas.

Tenés que ir a…

SALVADOR.

La otrora primera capital de Brasil conserva un importante centro histórico llamado Pelourinho, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, que reúne iglesias barrocas brasileñas y mansiones seculares.

En el conjunto se destacan las iglesias de San Francisco y del Senhor do Bonfim, uno de los mayores símbolos de la fusión religiosa en Bahía.

La cultura africana está presente también en la música y la danza, como la capoeira, que se puede apreciar incluso en la calle.

Si visitás el destino en época de carnaval, tenés que saber que es una fiesta única con particularidades propias, que se desarrolla en las calles de la ciudad.

La gastronomía es otra expresión de la simbiosis cultural: aceite de dendê, leche de coco, jengibre y picante provienen de África y forman parte de platos como acarajé, caruru y vatapá que se degustan en las bandejas de las bahianas.

Salvador es una excelente puerta de entrada para quien pretenda ampliar el itinerario por la Costa dos Coqueiros, la Costa do Dendê o Chapada Diamantina.

-Te gusta principalmente la vida de playa.

-Disfrutás las actividades en el mar.

-Preferís la comodidad de los resorts.

Tenés que ir a…

PORTO DE GALINHAS.

A 70 km. de Recife, la capital del estado brasilero de Pernambuco, Porto de Galinhas ostenta playas casi vírgenes donde la modernidad convive con el pasado.

Sus playas presentan como característica principal las bandas de arrecifes que forman verdaderas piscinas naturales, donde es habitual practicar esnórquel. Más al sur, en tanto, las aguas son con mayor oleaje, ideales para el surf.

El largo arrecife de coral, que comienza en la playa Camboa y se extiende hasta el límite con la playa de Muro Alto, es recomendado para los grupos familiares debido a sus aguas tranquilas y hoteles de lujo. Descanso y diversión se prometen por igual en este destino, donde andar en buggy, realizar paseos ecológicos o ir de compras se suman a la propuesta.

Para los jóvenes la mejor opción es la playa de Maracaípe, escenario que ofrece la posibilidad de realizar deportes acuáticos o asegurarse una noche divertida en un bar, restaurante o disco; mientras que los amantes de la soledad podrán encontrar el relax y la privacidad en la playa de Serrambi.

-Sos joven en espìritu y alma.

-Te gusta la aventura.

-Te inclinás por los pequeños enclaves, antes que por las ciudades.

-Disfrutás la naturaleza.

-Preferís las comodidades rústicas.

Tenés que ir a…

JERICOACOARA.

Localizada en el litoral de Ceará, a 300 km. al oeste de Fortaleza, Jericoacoara abre sus puertas al mundo en el marco de una imponente naturaleza circundante, a partir de sus paradisíacas playas y espesa vegetación. Es un área de protección ambiental, de difícil acceso, ya que no existen carreteras y el camino requiere vehículos 4x4 para cubrirlo.

Hasta 1998 la energía eléctrica de Jericoacoara provenía de generadores que se apagaban apenas entrada la noche. Hoy hay una red eléctrica subterránea que alimenta solamente las casas, sin postes en las casas para preservar el lugar que ocupan en el paisaje la luna y las estrellas. Un detalle que no resulta menor en una playa donde no existe el tránsito ni hay horarios, y donde los viajeros llegan en busca de un contacto especial con la naturaleza, de una nueva sensación de libertad y de una particular energía.

Su bella y diversa geografía está conformada por enormes dunas móviles, lagunas de aguas cristalinas, curiosas zonas de mangle, extensiones de altas palmeras, cavernas y muchísimos kilómetros de playa.

En Jericoacoara no hay hoteles de lujo ni grandes infraestructuras. Tampoco bancos ni cajeros automáticos. Sin embargo hay restaurantes que ofrecen muy buena comida y algunas posadas muy cómodas.

El paisaje tiene dos marcas distintivas. Una es la duna a la que todos, sin excepción, trepan al final del día para ver caer el sol. La otra postal, algo más alejada del centro del pueblo, es la "Pedra Furada", una roca oscura que, como su nombre lo indica, tiene un agujero en el centro, formando una especie de arco esculpido por las olas. Allí, además, hay otras formaciones rocosas de morfología curiosa, cavernas y piscinas naturales.

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