Norteamérica | Estados Unidos | Destinos de temporada

Distinción y bohemia en la Costa Oeste

San Francisco es una famosa ciudad californiana que combina sofisticación y modernidad con arquitectura clásica y una muy relajada atmósfera. Para recorrerla, lo mejor es tomar el tranvía, con más de 150 años de historia, un ícono de esta urbe que es una de las más atrayentes de Estados Unidos.

Con la belleza de su arquitectura victoriana, combinada con edificios modernos y de vanguardia; su atmósfera cool, herencia de su pasado como meca del movimiento hippie; la imponencia del famoso Golden Gate, y sus “insólitos” tranvías transitando las calles empinadas –sumado a sus magníficas vistas de la bahía homónima–; San Francisco enamora a primera vista.

Es precisamente a través de su particular transporte público, con más de 150 años de historia, que el visitante tiene la oportunidad de obtener un pantallazo inicial de esta fascinante ciudad, recorriendo las principales zonas turísticas como el Distrito Castro, Union Square, la calle Market Street, el Centro Cívico, el Distrito Financiero y las áreas de Embarcadero, Pier 39 y Fisherman’s Wharf.

Esta última, también conocida como Muelle de los Pescadores, es una de las áreas más animadas de la urbe, a la que concurre una gran cantidad de turistas de todo el mundo. Se caracteriza por sus marisquerías y centros comerciales, como así también por los artistas callejeros y las preciosas panorámicas de la bahía. Aquí, el visitante puede optar por tomar una de tantas excursiones en barco y apreciar los perfiles de la ciudad desde el agua. Además, es ideal para observar al famoso Golden Gate Bridge. Emblema de San Francisco, el famoso puente es una obra maestra de ingeniería que conecta a San Francisco con el condado de Marin. El turista tiene la oportunidad de recorrer sus 2,7 km. en auto, a pie o en bicicleta. Una vez concluido el paseo, no hay que dejar de visitar el nuevo Pabellón del Puente, donde hay objetos históricos, exposiciones y una gran variedad de souvenirs.

BARRIO POR BARRIO.

El itinerario incluirá fascinantes sitios como el Chinatown, considerado uno de los más grandes barrios chinos de Estados Unidos. La calle principal, Grant Avenue, tiene una gran puerta decorada de dragones y está repleta de restaurantes y tiendas exóticas.

Otro animado vecindario es North Beach, de tradición italiana, uno de los sitios favoritos de reunión de los habitantes locales. Allí se encuentra, sobre la Columbus Avenue, la famosa librería City Lights, además de poder disfrutar de restaurantes italianos y cafés con terrazas al aire libre. La cercana calle Broadway es el corazón de la vida nocturna.

En tanto, South of Market, zona también conocida como “SoMa”, se ha puesto de moda en los últimos años, con numerosos restaurantes, museos, teatros, clubes nocturnos, galerías de arte y centros comerciales. Aquí, el viajero tiene la oportunidad de visitar el Museum of Modern Art, el Yerba Buena Center for the Arts y el Contemporary Jewish Museum.

También es recomendable pasear por El Embarcadero, un bulevar que se extiende a lo largo de los muelles del Waterfront y ofrece preciosas vistas de la bahía, el Bay Bridge –el otro gran puente– y la ciudad.

Asimismo, es conveniente conocer el elegante distrito de Nob Hill, sobre la más famosa de las siete grandes colinas de San Francisco. Hay hermosas panorámicas de la zona financiera y de la bahía. Aquí se encuentra la asombrosa Grace Cathedral, réplica de la de Notre Dame en París.

Un atractivo muy particular, en la distinguida zona de Russian Hill, es la Lombard Street, conocida como la “calle más retorcida del mundo”, con sus ocho vueltas y los bellísimos jardines de las casas cubiertos de miles de flores.

En tanto, en la cumbre de la colina Telegraph Hill yace la elegante Coit Tower, desde cuyo observatorio puede admirarse una espectacular vista de 360º de la ciudad.

En cuanto a las calles, Union Street es una encantadora arteria al pie de la zona residencial de Pacific Heights. En sus veredas abundan espléndidas casas victorianas junto a boutiques, cafés, restaurantes y bares. Al anochecer, Union Street se convierte en un inmejorable lugar de encuentro para conocer gente.

Entre los múltiples parques sobresale el Golden Gate Park, una de las áreas verdes urbanas más grandes del mundo. Mide 5 km. de largo y 1 km. de ancho y linda con el océano Pacífico. Tiene una enorme variedad de vegetación, preciosos bosques, exóticos jardines, sendas para ciclistas, zonas para picnics, varios lagos y, en su plaza principal, es posible visitar el Museo de Young, la California Academy of Sciences y el Japanese Tea Garden.

Y, por supuesto, no hay que dejar de acercarse al mítico distrito de Haight Ashbury, centro neurálgico del hippismo, que se caracteriza por sus particulares tiendas y restaurantes, y sus muy amigables residentes, carácter que se ha conservado desde aquel recordado “Verano del Amor” de 1967, cuyos ecos aún pueden escucharse hoy a través de las bandas influenciadas por los recordados Grateful Dead y Jefferson Airplane, los grupos locales más representativos y convocantes de aquella década.

ARTE Y FESTIVALES.

En el ámbito cultural, San Francisco es una inacabable usina de arte, con talentosos artistas de todas las disciplinas. En ese contexto, el Museo de Arte Moderno local atesora obras contemporáneas y del siglo XX. Se encuentra, desde 1995, en un edificio del barrio de South of Market y es visitado por más de 600 mil personas al año.

El Museo Legion of Honor exhibe antigüedades europeas y obras de arte en su edificio localizado en el Lincoln Park, el cual fue modelado en base a su homónimo parisino.

En el mencionado Young Memorial Museum, en el Golden Gate Park, se pueden apreciar piezas decorativas estadounidenses y objetos antropológicos de África, Oceanía y las Américas, siendo estos de gran interés. Finalmente, pueden visitarse la Academia de las Ciencias de California, un museo de historia natural que también alberga el Planetario Morrison y el Acuario Steinhart; el Palacio de Bellas Artes, donde hoy tiene su lugar el museo de ciencias interactivo Exploratorium; el Museo de la Comunidad Judía; y el muy particular Museo de las Primeras Comunicaciones Telefónicas.

En San Francisco también se realizan numerosos festivales, fiestas y desfiles. Los más famosos son el Desfile del Orgullo Gay, que es el más grande de su tipo en el mundo y se celebra anualmente en junio; la Folsom Street Fair, en septiembre; el Desfile del Año Nuevo Chino, en febrero; el Litquake y el Hardly Strictly Bluegrass, en octubre; y el Lovefest, a finales del verano.

TRADICIONAL Y SOFISTICADA. 

Algunos de los parques y prácticamente todas las playas de San Francisco forman parte del Área Nacional de Recreación Golden Gate, uno de los parques urbanos más grandes del mundo. Integran esta área Ocean Beach, situada a lo largo de la costa del océano Pacífico y frecuentada por surfistas; Baker Beach, que se encuentra en una cala al oeste del Golden Gate y forma parte del Presidio, la antigua base militar. El Área también administra el Fuerte Funston, el parque Lands End, el Fuerte Mason y Alcatraz y, en forma separada, el Parque Histórico Nacional Marítimo de San Francisco: una flota de barcos históricos y propiedades costeras alrededor del complejo Aquatic Park.

En cuanto a Alcatraz, recibe millones de visitantes por año. Se llega vía los barcos de Alcatraz Cruises, que salen del muelle Pier 33, situado en el Embarcadero cerca de Fisherman’s Wharf.

Volviendo al centro de la ciudad, hay que hacerse tiempo para conocer Union Square, la zona comercial más conocida de San Francisco, con su enorme plaza en el medio. Es el sitio donde se brindan espectáculos gratuitos, eventos públicos, protestas y exposiciones de arte.

También vale la pena recorrer algunas calles cercanas como Post, Geary, Powell y Stockton, donde abundan las galerías de arte, teatros y restaurantes.

Por último, hay que acercarse al Transamerica Pyramid, el original edificio que desde 1972 es otro de los íconos de la ciudad. Sus 260 m. en forma de pirámide le dan a San Francisco un aura de sofisticación que se combina de forma inmejorable con su atmósfera bohemia y sus barrios de arquitectura victoriana.

Dejá tu comentario