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Diversión a la vera del mar

La costa oeste de Florida lo tiene todo: poblados pintorescos, escaparates con restaurantes, centros de diversión para las más diversas edades, hoteles para todos los presupuestos y, por supuesto, playas paradisíacas. De este último ítem nos ocuparemos en esta nota.

Luego del ajetreo que implica visitar los parques de Orlando, con diversión asegurada para grandes y chicos, seguramente los viajeros busquen una estadía más relajada en alguna playa cercana. Justamente en las inmediaciones se encuentran las playas de St. Petersburg/Clearwater, a tan solo 150 km., pero hay más opciones tentadoras al sur, en Fort Myers & Sanibel. Estamos en la costa oeste de Florida, un mundo entero por descubrir.

Antes de darse un chapuzón, podemos hacer un alto en Tampa, donde se localiza Busch Gardens, pero también despliega otros sitios de interés, como el histórico barrio latino, Ybor City; la Torre Rivergate; la 7th Avenida, con sus discotecas y bares; y el Big Cat Rescue, que sirve como un santuario suburbano para decenas de felinos exóticos.

Allí también hay algunas playas que vale la pena conocer, como Archibald Beach Park, la favorita para los fines de semana; o Ben T Davis Beach, localizada frente a Tampa Bay.

ST. PETE/CLEARWATER.

Con 56 km. de costas, St. Pete/Clearwater es un destino para asolearse a la vera del mar. Una de las playas más conocidas por su amplia oferta de entretenimiento es Clearwater Beach: allí es posible sentarse a almorzar en algún restaurante, jugar al vóley y hasta practicar parapente.

La otra playa famosa es St. Pete, designada número uno de Estados Unidos por TripAdvisor y quinta en el mundo en 2102. Es la mayor extensión de costa pública del condado, con opciones de deportes acuáticos. Además, está rodeada por galerías de arte, tiendas de regalos y edificios con arquitectura histórica, en especial en el distrito de Corey Avenue.

Si se busca un espacio más relajado hay que ir hasta Caladesi Island, previo paso por Honeymoon Island. Esta última es una barrera natural de 6,5 km., sede de un parque estatal y de las mejores olas. Vale la pena complementar la jornada de playa con un recorrido por el sendero natural que atraviesa un bosque de pinos. En tanto Caladesi Island combina playas –de las mejores de la zona– y senderos naturales con abundante vida silvestre. Cerca de allí se recomienda realizar una caminata familiar para descubrir las aves de la costa y un faro de 1887 dentro del Anclote Key Preserve State Park.

Sand Key es otro paraíso prístino y pacífico que se abre entre el bullicio de Clearwater Beach. Es el lugar perfecto para escapar sin irse y hacerlo en plan familiar debido a la cantidad de propuestas para los más chicos. Área de playa, juegos infantiles, un parque, mesas para picnic y una zona para mascotas son algunas de las prestaciones. Además, la zona es visitada por tortugas marinas y aves en peligro de extinción.

Mientras que Pass-a-Grille es un sitio sin edificios altos a la vista, ni centros de compras ni multitudes: esta zona despliega grandes extensiones de playa pública con un ambiente muy relajado.

Eighth Avenue es donde se puede pasar el tiempo en pequeñas galerías, boutiques y restaurantes, incluido el bar en la terraza del Hurricane Seafood Restaurant, un famoso lugar para saborear una bebida junto con los espectaculares atardeceres de la zona. Desde allí salen las excursiones a Shell Key, una isla deshabitada.

Por último, hay que detenerse en Fort de Soto: nombrada la mejor playa para familias por la revista Parents y el diario USA Today, ostenta kilómetros de playa y un frondoso pinar. El parque cuenta con 243 espacios para acampar en familia, dos centros de nado, dos muelles para pesca, 14 áreas de picnic cubiertas, juegos, senderos naturales y un fuerte histórico. Es posible alquilar bicicletas o coches a pedal, o disfrutar de comida cocinada a la parrilla.

Cualquiera sea la elegida no hay que perderse las puestas de sol. Y si quedan fuerzas, St. Pete es morada de museos y galerías de arte. El Art Village Courtyard, donde artistas y artesanos venden sus mercancías; Main Street, Broadway y Highland Avenue, otras arterias donde encontrar galerías; y el Museum of Fine Arts, que alberga una colección que se extiende de la antigüedad hasta la actualidad, son algunas propuestas.

Pero la joya del destino es el Dalí Museum, que deslumbra a los visitantes con la colección más amplia de las obras del excéntrico surrealista.

FT. MYERS & SANIBEL.

A lo largo de 80,5 km. de costas se despliegan varias playas. Vale mencionar a la que le da el nombre al destino: plena de vida, Ft. Myers es perfecta para conocer gente y disfrutar de la “movida” diurna y nocturna. De hecho, allí se erigen restaurantes y clubes nocturnos donde bailar hasta bien entrada la madrugada.

Mientras que las islas de Sanibel y Captiva mantienen la atmósfera sosegada a raíz de las estrictas ordenanzas para evitar el alto impacto turístico, estos enclaves. Playas y manglares conforman el paisaje de ambas islas.

Si viaja en pareja, Lovers Key State Park es la playa para hacer base. Se trata de un sitio romántico, elegido incluso por muchas personas para casarse. Se puede acceder en auto, caminar por los bosques o remar por los estrechos cursos de agua. Lo propio se puede decir de Cayo Costa.

En el extremo norte de Sanibel se encuentra Blind Pass Beach, el lugar perfecto para juntar caracoles, actividad muy frecuente por esta zona. Atención que está prohibido recoger los que están vivos.

Para familias con niños, Bowman´s Beach ofrece una zona de juegos. Sin embargo, conserva cierto espíritu natural y tranquilo.

El área, además de sus playas, ofrece sitios naturales únicos. Conocido como “Ding" Darling, el refugio de vida silvestre de Sanibel Island es la joya que adorna la frondosa corona del Condado de Lee.

En tanto, las regiones altas, caracterizadas por la presencia de crestas que sobrepasan el nivel de la costa, se encuentran protegidas en las áreas conformadas por el Parque Regional Caloosahatchee y el Hickey’s Creek Mitigation Area.

Los canales internos cobran vida en el sitio histórico Koreshan State Historic Site, en el Parque de los Manatíes y en los parques Lakes Regional Park y Rotary Park.

TIPS PARA EL VIAJERO

Cuándo viajar: se puede visitar el destino todo el año, pero cabe indicar que durante el verano septentrional (de junio a agosto) la temperatura máxima promedio es de 32º. En esa época también se concentran las lluvias.

Informes: visitstpeteclearwater.com.

www.visittampabay.com y http://www.cityftmyers.com/

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