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Dos circuitos que develan el encanto norteño

Las tardes de sol, la amabilidad de los pueblos del norte, los cerros pintados y la historia de nuestra tierra que se nos devela a cada paso hacen de un viaje por esta región una experiencia única, a la que uno debe animarse en las próximas vacaciones. Dada la diversidad de las bellezas naturales y culturales, en esta nota te proponemos dos circuitos para comenzar a conocer esta región a la que siempre es necesario volver.  

Peñas y restaurantes para todos los gustos, naturaleza al alcance de la mano, edificios icónicos y museos que ayudan a comprender la relevancia de esta región en el devenir histórico de Argentina, capitales pujantes y populosas, pero también pequeños enclaves: el Norte argentino guarda en su territorio una riqueza invaluable que se complementa con la calidez de su gente.

En esta nota proponemos dos circuitos por la región. El primero une Tucumán, Salta y Jujuy; mientras que el segundo invita a descubrir las bellezas a cielo abierto de La Rioja y Catamarca. En cualquier caso, el paso obligado antes de volver a casa es disfrutar por unos días del bienestar y la amabilidad de Las Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero. Sólo restar armar la valija y el bolso matero para animarse a la aventura del Norte argentino.

ITINERARIO 1.

Un punto inicial para un primer circuito norteño, que une a Tucumán, Salta y Jujuy, es San Miguel de Tucumán. A 1.200 km. de la Ciudad de Buenos Aires, ésta es elegida turísticamente por su alto contenido histórico y arqueológico. La propuesta cultural se puede complementar con el dique El Cadillal, pero sobre todo con Tafí del Valle, exponente de la gastronomía regional. Un dato a tener en cuenta es que en este paraje, en la estancia Los Cuartos, se encuentra el único queso que se sigue fabricando con la fórmula original que dejaron los jesuitas en el siglo XVIII luego de su paso por el valle.

Saliendo de Tafí y a sólo 58 km. se encuentra Amaicha del Valle, una comunidad que conserva todavía los rasgos culturales más importantes del pueblo diaguita e incluso esas tierras pertenecen a la misma comunidad. Sus pobladores son verdaderos artesanos del tejido y la cerámica, así como excelentes productores de vinos pateros, aguardiente y mistela, alfajores, turrones y quesillos. También en Amaicha se encuentra el Museo Pachamama, que combina arqueología, geología y artesanías, expresando toda la cultura de los pueblos milenarios que habitaron los Valles Calchaquíes.

Siguiendo el recorrido hacia el norte, y poniendo un pie en la provincia de Salta, se arriba a Cafayate, un pueblo reconocido por su clima, sus paisajes y la amabilidad de sus habitantes. Sin embargo, cuenta con un protagonista destacado: el vino torrontés. De modo que es indispensable degustar al menos una copa y conocer el Museo de la Vid y el Vino. Otros sitios interesantes son el Museo Arqueológico, el Paseo de los Artesanos frente a la plaza principal y la quebrada de las Conchas.

El siguiente paso nos lleva a la ciudad de Salta. La descubrimos y también la utilizamos como puerta de entrada a una de las experiencias turísticas más reconocidas a nivel internacional: el Tren a las Nubes.

Dejando atrás esta provincia y siguiendo rumbo norte, se accede a San Salvador de Jujuy, ubicado a casi 100 km. de Salta capital. Luego de desandar el enclave nos vamos a otros parajes cercanos que salpican la Quebrada de Humahuaca, declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad. Además del imponente paisaje, la zona es refugio de tradiciones originarias, costumbres ancestrales y celebraciones religiosas. Basta citar a Tilcara, Purmamarca y Humahuaca, en los que el pasado se conserva casi intacto y el arte precolombino está presente en toda su extensión.

En el caso de Purmamarca, el principal atractivo es el cerro de los Siete Colores, un sitio único que asombra con las tonalidades que surgieron de sedimentos marinos, lacustres y fluviales generados por los movimientos tectónicos a lo largo de los siglos.

En tanto, Tilcara es oficialmente llamada la “Capital Arqueológica y Museística de la provincia de Jujuy”. Su atracción principal es el sitio arqueológico Pucará, la más famosa de las construcciones fortificadas precolombinas.

Finalmente, en Humahuaca las angostas calles empedradas y sus casas de adobe con los antiguos faroles de hierro colgando en cada puerta hacen del lugar una verdadera postal de tiempos coloniales.

ITINERARIO 2.

Un segundo circuito norteño, en contacto pleno con la naturaleza y la historia precolombina, se puede delinear entre La Rioja y Catamarca.

El gran imperdible riojano es el Parque Nacional Talampaya, declarado Patrimonio de la Humanidad, un espacio donde la figura humana es sólo un pequeño punto dentro de una vasta superficie de 215 mil ha.

Reúne formaciones geológicas de la sierra de Paganzo, que señalan perfectamente cómo se fue formando la Tierra durante millones de años.

Además, el parque preserva una importante riqueza arqueológica. Entre los años 640 a. de C. y 1180 d. de C., grupos humanos habitaron esta región y utilizaron las cuevas y alerones como viviendas, depósitos y cementerio. Hoy a cielo abierto, sobre los paredones verticales y grandes rocas, se aprecian grabados figurativos –antropomorfos y zoomorfos- y abstractos. Esta fusión entre naturaleza y cultura convierten a este lugar en uno de los más relevantes del arte rupestre argentino.

La visita a este paraje riojano bien puede combinarse con las bellezas catamarqueñas. De hecho la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca se ubica a casi 370 km. del parque, unidos por la RN N°38.

Una vez que se arriba a este enclave se puede disfrutar de sus vistas naturales, que mezclan cadenas montañosas y quebradas con una vegetación propia de las zonas áridas: helechos, cardones y pajonales.

Asimismo, la urbe es el punto de partida para conocer el Shincal de Quimivil, la capital más austral del Imperio Incaico y uno de los sitios arqueológicos más importantes del país. Está localizado en Londres, departamento de Belén, a 300 km. de la capital provincial.

Este espacio fue una ciudad administrativa del estado inca y ocupa una superficie de 23 ha., poblada por más de 100 edificios construidos en piedra y barro.

FINAL FELIZ.

Todo viaje por el Norte argentino está cargado de emociones y de actividades, por lo cual merece un final de reposo y relajación en el destino argentino reconocido como la meca del turismo de bienestar: Las Termas de Río Hondo.

Ubicado en la provincia de Santiago del Estero, a 68 km. de la capital, el destino cuenta con una infraestructura óptima para recibir a los visitantes.

Sin importar la estación del año, el viajero puede someterse a diversas terapias que, además, se complementan con actividades recreativas múltiples y destinadas a todas las edades: caminatas, cabalgatas, trekking, práctica de deportes y disciplinas náuticas.

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