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El golfo en estado natural

Las islas de Sanibel, al oeste de Florida (Estados Unidos), conservan un entorno natural único, pudiendo disfrutar de diversas actividades, desde la recolección de caracoles hasta la observación de aves, tortugas y manatíes. Todo se completa con la oferta cultural del pueblo de Fort Myers.

La abundancia de playas, el clima subtropical y las cálidas aguas del Golfo es la receta que Ft. Myers& Sanibel ofrece a los viajeros.

Se puede comenzar por las playas de Estero Island y sus contrastes: amplias secciones de fina arena blanca y una costa de suave pendiente delimitan un pueblo de la década de los 40. Allí se encuentra Times Square, una zona peatonal para ir de compras o a comer junto a la arena, que a la noche se convierte en el punto de encuentro para disfrutar de una velada festiva.

Por otro lado, las remotas y escasamente pobladas playas de las islas de North Captiva y Cayo Costa ofrecen una experiencia de reclusión ideal para nadar, pescar, caminar y relajarse sobre la arena blanca y suave.

Una de las actividades más populares en Fort Myers & Sanibel es la recolección de caracoles marinos, lo que en inglés se conoce comúnmente como “shelling". Hay ejemplares por doquier, pero son más abundantes en las islas de Sanibel y Captiva. Aquí la geografía juega un papel clave, ya que los caracoles provienen del Caribe, rodando por la suave pendiente del fondo marino mientras el ligero oleaje los acerca intactos hasta la costa.

Quienes quieran conocer las islas pueden participar en un crucero con un capitán, subirse a un taxi acuático, alquilar un bote o utilizar los servicios de transporte programados (la opción más económica). Esta salida debe considerarse prioritaria, ya que sirve para descubrir lo mejor de Fort Myers & Sanibel: la belleza de las islas-barrera. Allí también se ofrece alojamiento, desde cabañas rústicas a hoteles 4 estrellas. Además, durante el viaje los pasajeros podrán escuchar relatos sobre la historia cultural y natural del área, poniendo la flora y la fauna al alcance de todos.

MUNDO NATURAL.

El destino cuenta con diversos parques y atracciones naturales. Allí los guías proporcionan mucha información y son muy versados en sus respectivas áreas de conocimiento, aunque las almas con inclinación por una experiencia aventurera pueden explorar la región a su propio ritmo con la ayuda de recorridos autoguiados y folletos que se entregan en los centros de información para visitantes.

El refugio de vida silvestre J.N. “Ding" Darling National Wildlife Refuge, de Sanibel Island, es de lo más destacado del condado. Jay Darling, un conservacionista de principios del siglo XX, fue de los primeros en reconocer la necesidad de preservar esta exclusiva tierra virgen mediante la creación de una reserva natural. Aquí lo ideal es alquilar bicicletas para recorrer un circuito de 8 km. que conecta con los manglares habitados por los lagartos y aves autóctonas. Por otra parte, los visitantes pueden acercarse a la fauna marina viviente en los estanques del museo de caracoles marinos de Bailey-Matthews Shell Museum, en Tarpon Bay Explorers; en la fundación para la conservación Sanibel-Captiva Conservation Foundation (SCCF); y en el centro de ciencias marinas Ostego Bay Marine Science Center.

La vida silvestre del sudoeste de Florida se completa con su gran población aviaria, que atrae a observadores de todas partes. Cientos de pájaros cantores, aves zancudas, especies costeras y de tierras pantanosas, y aves de rapiña, son residentes permanentes o de la temporada invernal. Febrero, marzo y abril son los mejores meses para la observación, pero los aficionados pueden engrosar su lista durante todo el año, ya que más de 300 especies paran o anidan en el condado.

En tanto, el sendero acuático de Great Calusa se interna en Estero Bay y se dirige hacia Pine Island, atravesando estuarios de manglares y bahías protegidas. Delfines, manatíes y lagartos habitan las cálidas aguas, mientras que entre las criaturas terrestres se encuentra la elusiva pantera de Florida, actualmente en peligro de extinción. Los remeros pueden rentar una embarcación (o contratar un tour) y descender en las bajadas señalizadas para canoas y kayaks. Para completar la experiencia, los interesados se pueden hospedar en un lujoso complejo por la noche.

Los visitantes también pueden asistir a un gran fenómeno natural: la temporada de anidación de las tortugas marinas, que transcurre del 1º de mayo al 31 de octubre. Ya bien entrada la noche, los afortunados pueden asistir a una educativa e inspiradora experiencia, al ver la salida de las tortugas de su cascarón y cómo se abren camino hacia el mar.

CULTURA.

Ft. Myers no es sólo para los amantes de la naturaleza, sino que también despliega una variedad de opciones relacionadas con el arte, con representaciones teatrales con cena incluida, producciones de Broadway, conciertos, galerías y festivales artísticos. Asimismo, los visitantes pueden descubrir cómo vivían los primeros pobladores del mundo en el museo de historia "Southwest Florida Museum of History", en el centro de Fort Myers. Por su parte, se puede visitar los “Winter Estates” de Thomas Edison y Henry Ford, un gran complejo de jardines y edificios históricos donde se ofrecen tours que relatan las vidas de los geniales inventores y estimulan la creatividad de los participantes.

COMPRAS.

Los compradores en búsqueda de ofertas se verán complacidos con dos centros comerciales outlet, cuyas tiendas venden directamente de fábrica y ofrecen una amplia variedad de artículos, incluyendo ropa de marca y casual, calzado, artículos para el hogar y productos electrónicos. Las zonas comerciales están repletas de tiendas departamentales como Dillard’s, Macy’s y Saks Fifth Avenue.

The Village, en Sanibel, recuerda los poblados de Nueva Inglaterra e invita a los compradores a un paseo a través de pasillos y conjuntos de galerías, joyerías y boutiques de ropa. En el Times Square de Fort Myers Beach, los atractivos colores de las tiendas ofrecen de todo, desde obsequios de alta categoría y ropa, hasta originales artículos para el surf.

Los turistas también pueden pasar un día entero en alguno de los inmensos mercados de pulgas, donde venden productos de todo tipo, desde verduras frescas hasta artículos decorativos. Esto sucede una vez a la semana en el centro de Fort Myers, junto a Centennial Park, cuando se establece el Fort Myers Farmer’s Market, cuyos puestos de venta están integrados por granjeros, floristas, pescadores y horticultores. Y quienes quieran llevarse un económico tesoro marítimo, pueden ingresar a las diversas tiendas de caracoles marinos.

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