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Las otras playas de Perú

Ideal para combinar con una estadía en Lima o para escaparse por unos días de la ciudad, las playas que se suceden al sur de la capital peruana transportan al viajero a un merecido relax. La mayoría conserva ambientes sosegados, mientras que otras son las elegidas por los limeños para hacer turismo de fin de semana. Aquí están las cinco más destacadas.

30 minutos es lo que separa a la ciudad de Lima del circuito de balnearios del sur: un viaje breve y sobre todo accesible para todos. De un tiempo a esta parte, las playas de Miraflores, ubicadas en la Costa Verde, han sido desplazadas a pesar de su cercanía por las del sur, que ofrecen más tranquilidad, nulo bullicio y servicios que no tienen nada que envidiar a otras zonas costeras del país.

Porque sabemos su alta demanda durante los meses de verano, desde Viajando hemos preparado algunos consejos para visitar las playas más importantes sin ningún tipo de inconveniente. Lo último que quiere el lector y el turista es encontrar lo mismo que en la ciudad. Así que vámonos para el sur.

CERRO AZUL.

Para empezar pusimos pie en el destino más lejano. Situado en la provincia de Cañete, este balneario se caracteriza por combinar la oferta de sol y mar con atractivos ecológicos e históricos para visitar después de refrescarse. Pero como hemos venido a relajarnos, podemos comenzar con la playa Puerto Viejo.

Es muy concurrida por los veraneantes y en especial por los surfistas, ya que alberga olas que son especiales para practicar ese deporte. Sus 200 m. de franja costera con arena limpia invitan al visitante a reposar oyendo el ruido del mar y disfrutando del sol. También es posible acampar y acudir a los pantanos de Puerto Viejo, una reserva con garzas, águilas pescadoras y parihuanas, entre otras aves.

En Puerto Viejo se halla la punta El Fraile, una formación rocosa que se ha convertido en uno de sus principales atractivos turísticos. Si se quiere apreciar la costa desde lejos, los viajeros pueden subir al mirador Cerro Camacho, desde donde se aprecia también las casas de los moradores de Cerro Azul y la ecología del distrito.

ASIA.

Hasta hace algunos años este balneario ubicado a 100 km. al sur de Lima era conocido por su exclusividad y porque la gente que iba pertenecía a niveles socioeconómicos altos. Hoy, Asia se ha democratizado y se ha convertido en el centro veraniego por excelencia de la clase media.

Sin duda lo que hace ver a esta playa como una de élite es que cuenta con sucursales de los negocios más relevantes de Lima, como restaurantes, bares, discotecas, tiendas por departamento, cines, supermercados, peluquerías, zapaterías, joyas, decoración y moda, entre otros.

El lector no se debe asustar por esta descripción de Asia, pues es solo una parte de lo que ofrece el balneario. Con el aumento de la demanda de turistas, en el transcurso de los años se han alzado hospedajes para todos los bolsillos.

Volviendo al mar, un consejo para el visitante es que identifique bien en qué playas puede bañarse, pues de las 30 que tiene Asia, algunas han sido urbanizadas y se han vuelto privadas, como Costa del Campo, Las Totoritas, Los Cocos, Las Palmas y Valdivia, entre otras. Por el contrario, las que sí son libres son Pasamayito y Sarapampa, entre otras.

Lo interesante de la zona es que se puede encontrar una vasta fauna marina como lobos de mar tanto retozando en tierra firme como nadando en el agua; y también aves que anidan en las islas de las inmediaciones.

SANTA MARÍA.

Fundado en la década de 1940 como una urbanización privada y elevado a la categoría de distrito en 1960, para muchos este balneario es el más exclusivo de Lima, con lujosos departamentos y modernas residencias. Sus playas, El Cangrejito y Embajadores, tienen algunos espacios restringidos y únicamente accesibles para residentes.

Pero el viajero también podrá sentirse cómodo porque Santa María cuenta con todos los servicios como baños, estacionamientos, restaurantes, servicios y posta médica, entre otros. Cabe señalar que Embajadores es una playa pequeña en forma de media luna, con una ceja de arena que a veces el mar se traga. El mar en esta zona es de una tranquilidad absoluta y la orilla es plana, siendo excelente para nadar y apto para todos.

Además de sus playas, el distrito dispone de áreas verdes para los vecinos y visitantes, una sede deportiva y una diversidad de restaurantes que se especializan en ofrecer comida marina. Para llegar a Santa María, los veraneantes pueden dirigirse a la avenida Circunvalación y desde ahí abordar buses normales o interprovinciales con destino al sur de Lima. La bajada es en el kilómetro 54 de la Panamericana Sur y solo es la entrada al distrito, pues hasta el balneario se debe abordar un taxi.

SAN BARTOLO.

Quizás el balneario más turístico del sur de Lima, San Bartolo sorprende por su hermoso paisaje y playas sin contaminación. Atesora una bahía de agua calma que en los fines de semana se llena de gente de esta localidad, de los distritos vecinos y del sur de Lima. Su mar, aunque es amigable, a veces se vuelve espumoso y bravo. Las casas que se alzan al borde son precisas para una foto de postal de toda la bahía.

En su extremo norte hay playas ideales para los surfistas, como el Peñascal y el Huayco. Los islotes, peñascos y caletas de San Bartolo pueden recorrerse en kayak.

Tras zambullirnos en el agua, decidimos recorrer el pueblo y ver todo lo que ofrece. Desde una pista de skateboard hasta el Palacio Municipal, en este destino polifacético se pueden encontrar jóvenes durante las noches de verano en las discotecas hasta familias que pasan todo el día en la playa.

Asimismo, en el mercado es posible adquirir una amplia variedad de pescados, carne y mariscos. Nunca faltan las personas que se acercan a consultar por prendas de vestir y artesanías, con motivos marinos y estilos bastante originales. San Bartolo cuenta con una avenida en la que proliferan restaurantes para todos los paladares.

Tras ir por el almuerzo, volvimos a la playa para observar un imperdible: el Bufadero o “suspiro del diablo”. Este conducto, formado al interior de un peñasco, permite que las olas que ingresan formen una presión especial que provoca la salida del agua de forma gaseosa, con un peculiar sonido de “bufido”, lo que le da el nombre.

PUNTA HERMOSA.

Salimos desde San Bartolo hacia la carretera para subirnos en una cúster con dirección a una playa 10 kilómetros más allá: Punta Hermosa. Toda la vibra surfista se concentra en este cuerpo de agua. De hecho de acá han salido los mejores tablistas que han representado a Perú en competencias internacionales.

Punta Hermosa es conocida como “los cuatro kilómetros de oro” porque en su litoral hay 12 rompientes que se encuentran entre las mejores de nuestro país. La playa ya está posicionada para la práctica de deportes náuticos; sin embargo, sus arenas muy agradables y el calor de la gente garantizarán al veraneante una estadía inolvidable en el destino.

El también distrito de Punta Hermosa tiene playas como Blanca, llamada así por el color claro de su arena limpia; Caballeros, que presenta una de las olas más grandes de la costa peruana; El Silencio, donde se puede nadar con facilidad y practicar deportes acuáticos; La Quebrada, una asociación de casas al borde del acantilado con una pequeña playa de rocas; y La Isla, una de las más importantes y representativa de Punta Hermosa.

TIPS PARA EL VIAJERO

Cómo llegar: en distintos puentes de varios distritos por los que pasa la Panamericana Sur es posible tomar buses en dirección hacia las playas del sur. El precio es entre S/. 3 y S/. 5 soles, dependiendo la playa y la distancia. Cabe resaltar que no pasan toda la noche y tienen horarios determinados.

Consejos: al ingresar a la playa se debe fijar en dónde están ubicados los puestos de socorro o salvamento, ver el color de la bandera de advertencia en la playa (verde: bueno, amarilla: precaución y roja: peligro), utilizar el calzado adecuado si se camina por las rocas o acantilados y usar cremas protectoras ante la exposición al sol.

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