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México: vestigios arqueológicos mayas en el Caribe

La combinación de playas, naturaleza, aventura y diversión con sitios de gran valor histórico y cultural –como Chichén Itzá, Tulum y Cobá– constituye una interesante propuesta para los viajeros que visiten esta zona de México.

Además de las espléndidas propuestas de playa, naturaleza, aventura y diversión, quienes visitan el Caribe mexicano tienen la posibilidad de explorar magníficos vestigios arqueológicos mayas, situados a poca distancia de Cancún y los principales enclaves turísticos de la Riviera Maya (corredor de 120 km. que se extiende desde Puerto Morelos hasta la Reserva de la Biósfera de Sian Ka ´an).

En ese sentido, Chichén Itzá, Tulum y Cobá son los sitios más destacados, a los que se suman otras opciones que mencionaremos a continuación.

CHICHÉN ITZÁ

Este sitio arqueológico ostenta un legado histórico único, ya que cuenta con vestigios y edificios de una magnífica arquitectura. En su época de mayor esplendor, Chichén Itzá fue la ciudad más poderosa de Yucatán, sobresalió como centro cultural y político de la civilización maya entre los siglos VII y XIII, y fue uno de los asentamientos más extensos de la península: llegó a abarcar 25 km² (en la actualidad cubre un área de 6,5 km²) y en sus alrededores habitaban entre 50 mil y 100 mil personas en las tradicionales palapas con techo de palma.

Por todo lo anterior, Chichén Itzá fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1988 y una de las nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno en 2007.

Situado a dos horas y media de viaje de Cancún y Playa del Carmen, todo el sitio arqueológico puede ser recorrido en un solo día. Hay que caminar distancias extensas y el calor puede llegar a ser agobiante, pero las sendas están bien señalizadas y son fácilmente transitables. De todas maneras, siempre es aconsejable hacerlo con un guía, ya que la historia del lugar es muy interesante y, de esa forma, el visitante podrá comprender acabadamente lo que observa.

En Chichén Itzá se visitan dos sectores principales. Por un lado está el Chichén viejo, donde se encuentra el Edificio de las Monjas, la iglesia, y el afamado Caracol, de planta cilíndrica, que se utilizaba como observatorio astronómico. Por el otro, el Chichén maya-tolteca, con la plaza ceremonial, donde se erige el Castillo o Pirámide de Kukulkán, el Templo de los Guerreros o de las Mil Columnas (dedicado a Quetzacóatl) y el Juego de Pelota. Asimismo, un camino conduce al Cenote Sagrado, y también pueden apreciarse otra decena de construcciones y un museo de sitio.

No hay dudas de que todas las construcciones son admirables, pero es innegable que el gran atractivo del lugar es el Castillo; una espectacular estructura triangular de cuatro lados –de 60 m. cada uno– que culmina con un templo rectangular de cuatro accesos, alcanzando los 24 m. de altura. Cada lado tiene una gran escalinata, más una que conduce al templo superior. Así, en total cuenta con 365 escalones, uno por cada día del año. Las escaleras están flanqueadas por balaustradas de piedra, y en la base norte se destacan las dos colosales cabezas de serpiente emplumadas, efigies del dios Kukulkán.

Además, en el interior del Castillo hay otra pirámide menor con un templo, donde se encuentra la figura de chac-mool y el impactante jaguar rojo, con ojos de jade. Ambos eran utilizados como altar de ofrendas.

Un dato importante es que, además de su valor histórico y arquitectónico, la edificación se destaca por un fenómeno asombroso: durante los equinoccios de primavera y otoño (21 de marzo y 22 de septiembre) el sol crea la ilusión óptica de una serpiente moviéndose por la escalinata norte, lo que atrae a grandes multitudes de todo el mundo.

En Chichén Itzá también se ofrecen recorridos nocturnos por los principales edificios, y posteriormente se puede disfrutar de una representación narrativa de luces y sonido que se proyecta sobre la pirámide de Kukulkán.

TULUM

Este sitio arqueológico se emplaza en lo alto de un acantilado, sobre el mismísimo mar Caribe. De esta manera, al concluir la visita –de aproximadamente dos horas–, nada mejor que un chapuzón en las irresistibles aguas turquesas y transparentes, y un almuerzo en alguno de los tantos restaurantes de la zona.

Situada a 65 km. de Playa del Carmen, esta fortaleza maya tuvo su apogeo cerca del año 1200, durante su periodo clásico. Alberga el Templo de los Frescos, donde se aprecian las serpientes mitológicas; y El Castillo, otra magnífica construcción que tuvo funciones ceremoniales y también de faro.

COBÁ

La particularidad de este sitio arqueológico es que está sumergido en la selva tropical, que también puede recorrerse para descubrir especies de aves exóticas y monos aulladores.

Cobá es uno de los asentamientos más importantes del período clásico maya, cuando llegó a albergar a 50 mil habitantes. Se encuentra a 40 km. de Playa del Carmen y ostenta la pirámide más alta de la península de Yucatán, de 40 m. Por tal motivo, si el viajero se anima a treparla durante la visita (de aproximadamente dos horas), obtiene como recompensa una vista increíble de la zona.

MÁS SITIOS ARQUEOLÓGICOS

Frente a Playa del Carmen y unida por ferry (a 40 minutos de viaje), la isla de Cozumel no sólo es una de las mecas del buceo, ya que está rodeada por más de 20 arrecifes, sino que también cuenta con varios sitios arqueológicos que pueden visitarse.

Asimismo, la Reserva de la Biósfera Sian Ka’an –reconocida por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, con medio millón de hectáreas de playas, arrecifes de coral, manglares, lagunas, selva tropical, dunas, cenotes, animales salvajes y más de 300 especies de aves– también ofrece opciones que incluyen la oportunidad de ver ruinas mayas, entre ellas un antiguo templo construido en medio de una laguna y rodeado de manglares. Asimismo, es posible navegar por canales delineados por esta civilización hace miles de años y conocer alguno de los 20 asentamientos de dicha cultura que habitan en medio de la selva.

La velada puede culminar con una ceremonia practicada por los antiguos mayas: un momento de sosiego en un temazcal, una especie de iglú que, según las creencias ancestrales, ayuda a relajar los músculos y el sistema nervioso, a estimular los sistemas digestivo y respiratorio, y a eliminar toxinas y grasa.

Por otra parte, Xcaret –un ecoparque ubicado a 6 km. de Playa del Carmen– está ligado a la cultura mexicana mediante una amplia oferta de espectáculos, gastronomía, artesanías, zonas arqueológicas y naturaleza, además de un show en el que se representa el juego de pelota que practicaban los mayas.

Otro parque para visitar es Xel-Há, a 44 km. de Playa del Carmen, que además de ofrecer la posibilidad de hacer esnórquel; explorar cenotes, cuevas y lagunas; pasear por manglares; volar en una liana o animarse a la tirolesa, también permite adentrarse en la cultura maya a través de la Cueva Maya, un lugar sagrado y mágico; o la Muralla Maya, vestigio de una antigua ciudad.

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