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Nevada: Reno-Tahoe, el secreto mejor guardado

En el noroeste de Nevada, bajo el colosal marco de la Sierra Nevada y con ciertas reminiscencias del legendario Far West, se levanta un rincón aún poco transitado por el turismo internacional. Recorrerlo, permitirá descubrir una verdadera gema de la geografía estadounidense.

El séptimo estado más extenso de la Unión americana es turísticamente conocido por Las Vegas. Especialmente a nivel internacional. Razones no les faltan. De hecho, tres cuartas partes de la población estable de Nevada reside en el condado Clark, que contiene al área metropolitana de la ciudad del neón.

Pero Nevada es mucho más que Las Vegas. Es, por sobre todas las cosas, naturaleza en estado puro. Su propio eslogan turístico oficial llama a la aventura, al descubrimiento: "Don't Fence Me In" (No me encierres).

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La propuesta pasa entonces por conocer alguna otra cara de este estado, de las muchas que tiene. Porque los tesoros turísticos de Nevada incluyen exuberantes parques nacionales, afamados centros de esquí, campos de golf de primer nivel, renombrados museos y algunas sorpresas, como los enigmas que esconde el Área 51, a un costado de la ruta 51, conocida como la “Extraterrestrial Highway”; los 600 pueblos fantasma que se levantan entre la aridez del desierto, testimonios de tiempos de bonanza del Lejano Oeste; la curiosa celebración anual del Burning Man, que desde 1990 tiene lugar en el Black Rock Desert; y los desolados 457 km. que separan a los poblados de Fernly y Ely a través de la ruta US-50, considerada “la carretera más solitaria de Estados Unidos”.

En este caso, la recorrida se limitará al sector noroeste, próximo al límite con California, en el área de Reno-Tahoe, una región dominada por la imponencia de la Sierra Nevada y pequeños pueblos con encanto que vale la pena recorrer.

Si se viaja en avión, lo mejor es llegar al aeropuerto de Reno-Tahoe (RNO), a algo más de tres horas de vuelo de Dallas. Reno es una suerte de Las Vegas en miniatura, una urbe a escala humana que el último censo acusó 248 mil habitantes. Grandes hoteles-casino (el juego está permitido en todo el estado), espectáculos artísticos, museos y excelentes restaurantes dan crédito a la leyenda que puede leerse en el imponente arco que se alza en pleno centro: “La ciudad pequeña más grande del mundo”.

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Reno es una suerte de Las Vegas en miniaturas.
Reno es una suerte de Las Vegas en miniaturas.

Si bien es cierto que Reno sufrió varios años de decadencia, hoy es una ciudad vital, colorida, donde el arte está presente a cada paso. Más de 200 esculturas y pinturas adornas sus amplias calles y avenidas, incluso a lo largo del río Truckee, cuyas serenas aguas dividen el downtown. En la plaza principal, por ejemplo, llama la atención la “Ballena espacial”, un pintoresco trabajo con 1.800 vitrales y 15 m. de altura que se presentó en la edición 2016 del Burning Man.

El pleno centro también sobresale el distrito Riverwalk, paseo rivereño con decenas de tiendas comerciales, bares y restaurantes que invitan a recorrerlo sin prisa. Un imperdible es The Eddy, un parque cervecero y galería de arte construido con contenedores de carga.

Un par de espacios que no deben faltar en la agenda de viaje son el Museo Nacional del Automóvil, con cerca de 200 vehículos de colección que tienen como ícono al Cadillac Eldorado 1973 que fuera de Elvis Presley; y el Museo Histórico, cuyas salas atesoran una notable colección de elementos vinculados con los juegos de azar en el estado.

DE TODO UN POCO.

Pero decíamos que Nevada es, más que nada, naturaleza. A menos de una hora en auto de Reno, el fascinante pueblo de Genoa, el más antiguo del estado, ostenta varias fuentes de aguas termales de reconocidos beneficios terapéuticos, junto a senderos para hiking y ciclismo, cabalgatas, golf y toda la serenidad necesaria para dejar el estrés de lado. Hay varios hoteles en el área, pero ninguno como el David Walley's Resort, de lujo campestre y con sus propios manantiales de aguas termales.

Pocos minutos separan a Genoa de dos localidades históricas, de pequeño tamaño pero con singulares tesoros arquitectónicos que parecen detenidas en el tiempo. Se trata de Virginia City, con 400 edificios históricos que datan de los tiempos de las fortunas que dejaron la búsqueda de oro y plata; y Carson City, la capital estatal, con su pintoresco capitolio construido en arenisca (1870), el segundo más antiguo del país al oeste del Mississippi; y un Museo del Ferrocarril que atesora verdaderas joyas de los rieles, destacándose una locomotora a vapor de 1875 que aún funciona.

Sin embargo, donde Nevada cobra su mayor expresión es en la sorprende área de Lake Tahoe, el mayor lago alpino de Norteamérica. Compartido con California, es fruto de 63 ríos tributarios, abarca 495 km², con 114 km. de costas y una profundidad media que supera los 300 m.

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Lake Tahoe cuenta con la mayor concentración de centros de esquí de Estados Unidos.
Lake Tahoe cuenta con la mayor concentración de centros de esquí de Estados Unidos.

Pero más allá de los números, es un espejo de agua que sorprende por su belleza en cualquier época del año. En verano, por el verdor de los bosques y áridas montañas que lo rodean; en invierno, por la nieve que corona todas las laderas.

Y la nieve no es aquí poca cosa, Lake Tahoe cuenta con la mayor concentración de centros de esquí del país. Trece estaciones completamente equipadas y de reconocidas virtudes para la práctica del deporte, como Heavenly, Northstar, Squaw Valley y Alpine Meadows. En verano, en cambio, es tiempo de mountain bike, hiking y canotaje, entre otras actividades.

Como dato curioso, vale la pena mencionar que en la localidad de Incline Village se rodaron en 1961 algunos capítulos de la exitosa serie televisiva Bonanza, donde puede visitarse una réplica del "Ponderosa Ranch".

En Lake Tahoe hay hoteles de las más diversas categorías y elegantes bed & breakfast, mientras que a lo largo de la carretera que lo circunda se encontrarán restaurantes y bares para todos los gustos y presupuestos. Numerosos miradores a lo largo del camino invitan a detenerse para disfrutar de vistas verdaderamente espectaculares

A la hora del buen descanso, sobresale el Hyatt Regency Lake Tahoe, en el área de Incline Village, con una hermosa playa privada y un restaurante-bar que invita a disfrutar de los dorados atardeceres que suelen coronar cada día.

CAMINO A LA NADA.

Si las ganas por descubrir el lado B de Nevada no se agotaron, surge una singular opción: hacer un tramo de la ya mencionada US-50, ruta que años atrás la revista Life no dudó en calificarla como la más desierta del país. Nace en Sacramento, California, y siguiendo la huella del legendario Pony Express, desde su paso al sur de Reno atraviesa de oeste a este a decenas de pequeños poblados, algunos fantasma.

A unos 100 km., el desvío hacia la US-95 Sur, nos llevará –después de Fallon– hasta la granja de la familia Frey, que desde 1944 maneja una pintoresca destilería artesanal que producen vinos y bebidas espirituosas. Los sábados hay tours guiados por sus instalaciones, con explicaciones sobre el proceso del Riesling, del altamente alcohólico absenta y de algunas variedades de bourbon.

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Gerlach, la puerta de entrada al desierto de Black Rock, o como indica el cartel de bienvenida, "donde termina el pavimento y comienza el Oeste".
Gerlach, la puerta de entrada al desierto de Black Rock, o como indica el cartel de bienvenida, "donde termina el pavimento y comienza el Oeste".

Otra opción, en este caso en dirección norte, pasa por conducir unas dos horas desde Reno hasta Gerlach, la puerta de entrada al desierto de Black Rock, o como indica el cartel de bienvenida, “donde termina el pavimento y comienza el Oeste”. Es la comunidad más cercana a donde cada año se celebra el Burning Man, cuya próxima edición está programada del 25 de agosto al 2 de septiembre próximo.

En su único restaurante, Burno's Country Club, se respira autenticidad. Sencillo, ofrece unos ravioles caseros rellenos de carne imperdibles.

Hasta aquí este breve repaso a la “otra” Nevada, que –como quedó expresado– tiene muchas caras más, todas sorprendentes.

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