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Paraísos escondidos en el Valle de Calamuchita

Especial combinación de paisaje, hospitalidad, buena gastronomía e historia, es éste uno de los lugares más paradisíacos de la provincia de Córdoba. Turismo rural,  ríos caudalosos y transparentes, y pinares incontenibles, son algunas de las variopintas postales que ofrece el enclave.

Situado al sureste de la ciudad de Córdoba, el valle de Calamuchita constituye una mezcla de misterio histórico, grandes ríos, frondosos pinares y colonias de pueblos europeos enclavadas en plena sierra cordobesa.
Villa Berna es uno de los exponentes de la región. Inmersa en un bucólico paisaje, presenta alojamientos, cabañas y restaurantes de excelente categoría. Es además uno de los lugares elegidos para saborear los encantos de la cocina centroeuropea. Chocolates, tortas, y postres típicos hacen de este pequeño pueblo un apacible refugio de belleza.
A sólo 6 km. de esta villa, la tranquilidad navega en los ríos internos del valle. Es el caso de Inti Yaco, que mezcla, en una exquisita postal, las connotaciones aborígenes de su nombre con las verdes hectáreas de pinares, llegando a las playas de arena en la mejor parte del río Los Reartes. Ollas profundas y transparentes, cabañas de ensueño y la pesca deportiva de la trucha, hacen de este paraje uno de los mejores lugares en la región para disfrutar del sol del verano.
A caballo o en auto, por un camino entre bosques, el visitante irá descubriendo paisajes que conducen más al sur. A la vera del camino, los añejos pinares irán brindado su sombra. Las líneas simétricas que forman los árboles se multiplican mil veces para llegar a un horizonte atestado de frondoso verde.
Así se ingresa al valle de San Miguel de Los Ríos, auténtico sinónimo de tranquilidad. El sol abrasador se filtra entre los árboles, el río serpentea tranquilo entre las rocas y allá, en el horizonte, la imagen termina en la descomunal grandeza de las sierras de Los Comechingones.

MAS PARA DESCUBRIR.
A pocos kilómetros del lugar se alza el pintoresco pueblo de Yacanto, signado por parajes de tranquilidad propicios para la exploración. Caminar por la costa del río y descubrir los secretos de las cerros, cabalgar unos kilómetros y encontrarse con Capilla del Carmen constituye una experiencia única: se trata de un pueblo abandonado desde hace más de 50 años, donde sus pocos únicos habitantes compartirán con nosotros las historias de la región, la soledad, el abandono y la tarea diaria de mantener la iglesia en condiciones, para que sea visitada como si nunca hubiese estado sola.
Desde Yacanto de Calamuchita, entonces, el destino conducirá al viajero más hacia el sur, hacia Pinar de los Ríos. Una vez allí asistiremos a la comunión que emprende el cauce de los ríos El Durazno y Grande.
Explorar en los bosques, caminar y cabalgar por el punto en donde los dos ríos más importantes de la región se juntan, incursionar en los pasajes de la historia: todas estas alternativas son posibles.
A la noche, nada mejor que descansar en demasía. Para ello, enclavado en medio de los cerros de Pinar de Los Ríos hay un casco de estancia, que no sólo ofrece confortables habitaciones, sino también la calidad y calidez de la comida casera.
Ya de noche, cuando el cuerpo merece un descanso luego de tantas travesías, el murmullo del río llega hasta la habitación. Es entonces cuando nos damos cuenta de lo recorrido, de la maravilla a la que asistimos durante el día.

SANTA ROSA: EN EL CORAZON DEL VALLE.
Enclavada en el centro del Valle de Calamuchita, Santa Rosa es uno de los destinos más elegidos por los vacacionistas. Distante a 96 Kilómetros de Córdoba capital, es una de las alternativas más tentadoras para descansar y experimentar una apacible estadía.
La cercanía del cordón montañoso facilita la práctica de actividades como trekking o mountain bike, mientras que cada paseo es una propuesta para un safari fotográfico y la contemplación de la naturaleza.
A pocos kilómetros, Villa General Belgrano, La Cumbrecita y la Villa Alpina se levantan en los claros que dejan los bosques de coníferas plantados por el hombre.
Es un lugar ideal para el turismo, sean cuales sean las expectativas del viajero, con una gran cantidad de negocios al mejor estilo de los grandes centros comerciales pero sin perder la esencia autóctona de la región.
Santa Rosa tiene gran variedad de itinerarios turísticos, como por ejemplo el Circuito Histórico y Religioso, que incluye una gran cantidad de iglesias que conservan las características de la época de los jesuitas.
Entre ellos se encuentra el monumento a la Virgen de Nuestra Señora del Rosario y la imagen de la Virgen de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.
Gracias a su relieve, Santa Rosa también cuenta con el denominado Circuito del Balcón de Calamuchita. Éste comienza con el ascenso al cerro y el recorrido por el Vía Crucis. En este trayecto, el visitante irá descubriendo deslumbrantes vistas de la ciudad hasta que, al llegar a la cima y asomarse al balcón, se asombrará con la panorámica de Santa Rosa.
En otro orden, es muy atractivo el Circuito de las Artesanías Regionales, que se caracteriza por la exposición de una gran cantidad de productos típicos de la zona, como artesanías en piedra, madera, hierro, cerámica y barro, además de los clásicos alfajores cordobeses. Los locales se encuentran cerca del centro de atención al turista, y junto a ellos se ubica una destilería de esencias aromáticas, muy requeridas por los visitantes.
Así es como el Valle de Calamuchita espera por los turistas, con la naturaleza a flor de cielo, aguas cristalinas en las que se reflejan las sierras, y una variada vegetación de verdes puros y frescos.
Situado al sureste de la ciudad de Córdoba, el valle de Calamuchita constituye una mezcla de misterio histórico, grandes ríos, frondosos pinares y colonias de pueblos europeos enclavadas en plena sierra cordobesa.Villa Berna es uno de los exponentes de la región. Inmersa en un bucólico paisaje, presenta alojamientos, cabañas y restaurantes de excelente categoría. Es además uno de los lugares elegidos para saborear los encantos de la cocina centroeuropea. Chocolates, tortas, y postres típicos hacen de este pequeño pueblo un apacible refugio de belleza.A sólo 6 km. de esta villa, la tranquilidad navega en los ríos internos del valle. Es el caso de Inti Yaco, que mezcla, en una exquisita postal, las connotaciones aborígenes de su nombre con las verdes hectáreas de pinares, llegando a las playas de arena en la mejor parte del río Los Reartes. Ollas profundas y transparentes, cabañas de ensueño y la pesca deportiva de la trucha, hacen de este paraje uno de los mejores lugares en la región para disfrutar del sol del verano.A caballo o en auto, por un camino entre bosques, el visitante irá descubriendo paisajes que conducen más al sur. A la vera del camino, los añejos pinares irán brindado su sombra. Las líneas simétricas que forman los árboles se multiplican mil veces para llegar a un horizonte atestado de frondoso verde. Así se ingresa al valle de San Miguel de Los Ríos, auténtico sinónimo de tranquilidad. El sol abrasador se filtra entre los árboles, el río serpentea tranquilo entre las rocas y allá, en el horizonte, la imagen termina en la descomunal grandeza de las sierras de Los Comechingones. A pocos kilómetros del lugar se alza el pintoresco pueblo de Yacanto, signado por parajes de tranquilidad propicios para la exploración. Caminar por la costa del río y descubrir los secretos de las cerros, cabalgar unos kilómetros y encontrarse con Capilla del Carmen constituye una experiencia única: se trata de un pueblo abandonado desde hace más de 50 años, donde sus pocos únicos habitantes compartirán con nosotros las historias de la región, la soledad, el abandono y la tarea diaria de mantener la iglesia en condiciones, para que sea visitada como si nunca hubiese estado sola. Desde Yacanto de Calamuchita, entonces, el destino conducirá al viajero más hacia el sur, hacia Pinar de los Ríos. Una vez allí asistiremos a la comunión que emprende el cauce de los ríos El Durazno y Grande. Explorar en los bosques, caminar y cabalgar por el punto en donde los dos ríos más importantes de la región se juntan, incursionar en los pasajes de la historia: todas estas alternativas son posibles. A la noche, nada mejor que descansar en demasía. Para ello, enclavado en medio de los cerros de Pinar de Los Ríos hay un casco de estancia, que no sólo ofrece confortables habitaciones, sino también la calidad y calidez de la comida casera.Ya de noche, cuando el cuerpo merece un descanso luego de tantas travesías, el murmullo del río llega hasta la habitación. Es entonces cuando nos damos cuenta de lo recorrido, de la maravilla a la que asistimos durante el día. Enclavada en el centro del Valle de Calamuchita, Santa Rosa es uno de los destinos más elegidos por los vacacionistas. Distante a 96 Kilómetros de Córdoba capital, es una de las alternativas más tentadoras para descansar y experimentar una apacible estadía.La cercanía del cordón montañoso facilita la práctica de actividades como trekking o mountain bike, mientras que cada paseo es una propuesta para un safari fotográfico y la contemplación de la naturaleza.A pocos kilómetros, Villa General Belgrano, La Cumbrecita y la Villa Alpina se levantan en los claros que dejan los bosques de coníferas plantados por el hombre.Es un lugar ideal para el turismo, sean cuales sean las expectativas del viajero, con una gran cantidad de negocios al mejor estilo de los grandes centros comerciales pero sin perder la esencia autóctona de la región. Santa Rosa tiene gran variedad de itinerarios turísticos, como por ejemplo el Circuito Histórico y Religioso, que incluye una gran cantidad de iglesias que conservan las características de la época de los jesuitas.Entre ellos se encuentra el monumento a la Virgen de Nuestra Señora del Rosario y la imagen de la Virgen de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.Gracias a su relieve, Santa Rosa también cuenta con el denominado Circuito del Balcón de Calamuchita. Éste comienza con el ascenso al cerro y el recorrido por el Vía Crucis. En este trayecto, el visitante irá descubriendo deslumbrantes vistas de la ciudad hasta que, al llegar a la cima y asomarse al balcón, se asombrará con la panorámica de Santa Rosa.En otro orden, es muy atractivo el Circuito de las Artesanías Regionales, que se caracteriza por la exposición de una gran cantidad de productos típicos de la zona, como artesanías en piedra, madera, hierro, cerámica y barro, además de los clásicos alfajores cordobeses. Los locales se encuentran cerca del centro de atención al turista, y junto a ellos se ubica una destilería de esencias aromáticas, muy requeridas por los visitantes. Así es como el Valle de Calamuchita espera por los turistas, con la naturaleza a flor de cielo, aguas cristalinas en las que se reflejan las sierras, y una variada vegetación de verdes puros y frescos.

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