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ÁFRICA

Sudáfrica: Safari y playa, la experiencia perfecta

Los paisajes y la fauna de Sudáfrica son una propuesta tentadora para pasar unas vacaciones inolvidables. Si a esto se suman las deslumbrantes y variadas playas del destino, la experiencia se convierte en perfecta.

Usualmente elegido como destino para conocer de cerca la asombrosa fauna del continente africano, el país ofrece además una excelente infraestructura que permite combinar los safaris y visitas a los centros urbanos, con espectaculares playas que invitan al descanso o a la práctica de deportes acuáticos.

DURBAN.

Durban es la tercera ciudad en tamaño en Sudáfrica, y un interesante destino para conocer, con un estilo de vida moderno y relajado.

Si de costas se trata, es imprescindible recorrer la llamada “Milla de Oro”, que hilvana una serie de playas de amplias arenas doradas y olas fuertes, ideales para el surf. Entre ellas se destacan North Beach, elegida por los surfistas; Addington Beach, con aguas más tranquilas; y South Beach, perfecta para disfrutar del sol.

Luego de un día de playa para recorrer la Milla de Oro con estilo, nada mejor que un paseo en segway por la vía costera, repleta de turistas y locales que disfrutan del paisaje, bares, restaurantes y bellas vistas del lugar. Vale la pena detenerse en el estadio Moses Mabhida, una de las sedes de la Copa del Mundo 2010, donde se puede llegar hasta un alto mirador, e incluso lanzarse al vacío desde 106 m. desde el Big Rush Big Swing, un escalofriante salto que figura en el libro Guinness de los Records.

Conviene saber que las playas de la región están protegidas de los tiburones por un cuidado sistema de redes. Pero también hay quien va en busca de un encuentro cercano con estos temibles animales. El buceo con tiburones es una experiencia inolvidable, que puede hacerse tanto dentro de una jaula como fuera de ella. En el paseo se suelen divisar también ballenas y delfines.

Quienes deseen hospedarse directamente sobre playas tranquilas pueden hacerlo en Umhlanga, a 15 minutos al norte de Durban. Con su costa amplia, agua tibia y prístina, y arenas finas, cuenta con toda la infraestructura necesaria y variadas opciones de hospedaje y gastronomía. Allí, junto a un faro rojo y blanco, destaca el icónico Hotel The Oyster Box, con un lujoso estilo colonial y deliciosa gastronomía.

ISIMANGALISO.

Al norte del estado de KuaZulu-Natal, a unos 275 km. de Durban, se encuentra el Parque del Humedal de iSimangaliso, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco debido a su asombrosa riqueza y diversidad natural. Se trata del tercer parque sudafricano por su tamaño, y un lugar excepcional para quienes desean disfrutar de las deslumbrantes costas del océano Índico.

En este sitio, los hipopótamos son protagonistas absolutos. Para verlos es ideal realizar un paseo embarcado por el estuario de St. Lucia, donde pasan sumergidos las horas de sol debido a su delicada piel. En el recorrido, de unas dos horas, se pueden ver también cocodrilos y miles de aves. Pero quizá la mayor curiosidad es que, al caer el sol, las calles de la ciudad –una tranquila localidad vacacional, con terrazas de madera para disfrutar al aire libre, restaurantes y galerías– se convierten en su territorio. Así lo indican las señales de tránsito, que dan cuenta de que por las noches los grupos de hipopótamos deambulan tranquilamente por las calles buscando la hierba tierna y el agua fresca de los alojamientos vacacionales, y hasta se detienen a descansar en el frente de algún lodge.

Pero St Lucia es un pueblo de playa, y las más bellas de sus costas están protegidas por el parque de iSimangaliso. El recorrido para conocerlas es un safari pero con un gran bonus track: termina con tiempo de playa en una costa soñada sobre el océano Índico, y un picnic bajo los árboles en medio del área de conservación. El trayecto comienza en St. Lucia, a 32 km. de la playa de Cape Vidal, y recorre el parque habitado por cuatro de los “cinco grandes” (leopardo, búfalo, elefante y rinoceronte). También se suelen apreciar antílopes, cebras, monos y una gran variedad de aves. iSimangaliso protege también un sistema de dunas marinas de 25 mil años de antigüedad. Dependiendo de las mareas se puede hacer snorkel en las formaciones de coral, con gran variedad de peces tropicales. Con marea alta, el mar es algo agitado pero igualmente atractivo, con olas grandes pero suaves, tibias y transparentes. Las costas bordeadas de dunas son también elegidas para desovar por las tortugas marinas.

CIUDAD DEL CABO.

La segunda ciudad más poblada de Sudáfrica cuenta también con bellas playas y atractivos paisajes. Tras haber conocido la icónica Table Mountain –una de las nuevas Siete Maravillas Naturales del mundo– a cuya cima se puede acceder en teleférico, recorrido el elegante Victoria & Alfred Waterfront y llegado hasta Robben Island –con la prisión donde estuvo Nelson Mandela–, es recomendable llegar hasta el cabo de Buena Esperanza, de gran importancia para los antiguos navegantes que rodeaban el continente africano camino a India, y que hoy impacta con su paisaje de enormes rocas y mar salvaje, cercado de una energía especial.

Pero en las cercanías de Ciudad del Cabo se puede disfrutar también de algunas de las playas más interesantes de Sudáfrica. La famosa Clifton Beach integra cuatro playas separadas por rocas graníticas y diferenciadas por la fuerza de sus olas (que golpean más fuerte en la primera y van disminuyendo hacia la cuarta), y por el público que las frecuenta (la segunda es más bohemia, la tercera elegida por el turismo LGBT y la cuarta la más visitada y glamorosa).

A sólo 15 minutos del centro de Ciudad del Cabo, Camps Bay es una de las playas más afamadas de la región, con aguas cristalinas, arenas blancas y un increíble paisaje rematado por la Table Mountain, que también integra un paseo costero repleto de bares y restaurantes, ideal para apreciar la puesta de sol y perfecto para ver pasar a la gente.

Otra buena playa es la de Hout Bay, un barrio costero con un atractivo muelle de pescadores y mercados de artesanías, pero sobre todo con un increíble paisaje y un entorno familiar donde no faltan los sitios para tomar algo o disfrutar de un plato sudafricano.

Muizenberg Beach es una de las playas más largas y pintorescas del país, con 32 km. conocidos por sus singulares casetas, que dan una pincelada de color a sus aguas templadas y arenas blancas, muy buscadas por los surfistas.

A 30 km. de Ciudad del Cabo, la playa de Boulders es una singular atracción ya que sus arenas pueden ser compartidas por los bañistas y una nutrida colonia de pingüinos, de unos 3.000 ejemplares; cuenta también con bellos rincones donde se forman piscinas naturales.

Desde Ciudad del Cabo hasta Port Elizabeth se extiende la Ruta Jardín, famosa ruta escénica que une ambas urbes con bellos paisajes y playas como Hermanus o Jeffreys Bay, a unos 45 km. de Port Elizabeth, reconocida por ser una de las mecas del surf a nivel mundial.

Cómo llegar: no hay vuelos directos desde Argentina. Desde San Pablo, South African Airways y Latam vuelan a Johannesburgo y desde allí conexiones a las principales ciudades.
Cuándo viajar: la mejor época para disfrutar de las playas en Sudáfrica es el verano (diciembre, enero y febrero), cuando las temperaturas son más elevadas, sobre todo en el sur. La época de lluvias va de septiembre a enero.
Visa: los argentinos no necesitan visa para viajar a Sudáfrica por turismo.
Moneda: rand sudafricano (1 US$= 14 ZAR).
Idioma: Sudáfrica tiene 11 idiomas oficiales, entre los cuales los más hablados son el inglés, afrikáans, zulu y xhosa.
Informes: www.southafrica.net

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