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Un paraíso, también bajo el agua

Las playas de arenas blancas son el punto de partida para sumergirse –literalmente– en un nuevo paraíso, en este caso bajo las aguas cristalinas. Punta Cana, Puerto Plata, La Romana, Boca Chica y Samaná son las áreas indicadas para descubrir antiguos naufragios y grandes arrecifes de coral, ya sea buceando o haciendo esnórquel.

República Dominicana goza de una fama bien ganada gracias a sus extensas playas de blancas arenas, pero también hay que saber que se trata de un verdadero paraíso para los amantes de la vida acuática. Con agradables temperaturas durante todo el año y una visibilidad excelente para los aficionados a la fotografía submarina, el territorio dominicano ofrece más de una decena de puntos para practicar buceo y esnórquel.

La mejor experiencia –reservada a unos pocos privilegiados– es bucear con las ballenas jorobadas; pero cualquier aventurero puede hacer inmersiones en las colonias de corales, paredes naturales, cuevas y barcos hundidos –algunos reales que datan del siglo XVI y otros artificiales–distribuidos en todo el país.

Cabe destacar que hay cursos para los que quieren ser buzos y certificarse, con lo que incluso podrán bucear en cuevas y durante la noche. Pero si uno ya es un buceador, simplemente podrá aprovechar sus habilidades para explorar naufragios y arrecifes a mayor profundidad. En todo caso, siempre existe la amigable posibilidad de disfrutar del esnórquel.

Con paradísiacas playas como punto de partida, los expertos recomiendan a Punta Cana, Puerto Plata, Samaná, Boca Chica y La Romana.

PUNTA CANA.

En Punta Cana, el océano Atlántico se junta con el mar Caribe, la costa es de arena blanca y suave, y los corales forman una barrera submarina paralela a la playa. Un jardín de coral, mejor dicho, muy bien cuidado, decorado con barcos naufragados y misteriosas cuevas.

El naufragio más espectacular de la zona es conocido como “Pewter Wreck” (“Naufragio de Peltre”). Se trata de un barco español que se perdió en la década de 1540, cuando llegaba al final de su viaje desde Sevilla a las colonias del Nuevo Mundo. Equipos tácticos han recuperado en él, justamente, unas 1.200 piezas de vajilla de peltre. Hacia el norte, los naufragios más modernos de los barcos Astron y Mónica están cubiertos de plantas marinas y peces tropicales, a distancia de nado desde la costa.

En tanto, la cueva submarina Taina Macao, cercana a la zona turística de Bávaro, es de fácil acceso. A una profundidad de no más de 8 m., se pueden recorrer sus 50 m. de largo. Esta formación rocosa se destaca por una impresionante variedad de estalagmitas y estalactitas.

LA ROMANA.

Las zonas turísticas de La Romana, Bayahibe y Dominicus tienen algunos de los mejores puntos de buceo del Caribe, a la salida del Monumento Natural Isla Catalina y el Parque Nacional del Este. Allí se pueden encontrar arrecifes de corales prístinos, paredes naturales, restos de naufragios y también grandes áreas para practicar esnórquel.

A 73 m. de la costa, un carguero de acero –el St. George– se erige sobre la arena para actualmente proporcionar un nuevo hogar a la creciente fauna marina del área. Este barco, que fue hundido expresamente en 1999 como un atractivo para la práctica de buceo, yace próximo a los resorts de Dominicus.

Por su parte, Isla Catalina está a 20 minutos en bote desde la ciudad de La Romana. Allí, una pared natural adornada con esponjas coloridas y corales blandos se eleva de 6 m. a 37 m. A poca distancia, en el Museo Vivo del Mar Capitán Kidd se pueden observar los restos de un barco pirata recientemente descubierto, con cañones que datan de hace 500 años.

También se recomienda la excursión de Isla Saona para ver formaciones bien conservadas de corales y la vida marina del Parque Nacional del Este; así como practicar buceo en cuevas del área de Padre Nuestro, entre Bayahibe y Dominicus.

BOCA CHICA.

Arrecifes, naufragios y cuevas son los atractivos de Boca Chica, cerca del Aeropuerto Internacional de Las Américas.

De noviembre a enero, el agua en el sudeste de la isla es más tranquila, lo que aumenta la visibilidad a su máximo nivel. Las operadoras de buceo en Boca Chica llevan a los buzos a visitar el naufragio Hickory, que descansa en posición vertical sobre un fondo de arena plana, a sólo 18,2 m. de profundidad. Este barco se hundió hace más de 25 años y hoy en día es el hogar de coloridos peces tropicales, atraídos por una impresionante colección de esponjas marinas y corales.

A sólo 274 m. del Hickory se encuentra el naufragio El Limón, un remolcador de acero de 21 m. de largo que fue hundido deliberadamente en 1998 como atracción. En la zona hay pequeñas cuevas y grietas que forman parte del arrecife vecino. Finalmente, el Capitán Alsina es el naufragio de una antigua lancha de madera perteneciente a la Armada. El bote de 32 m. de largo yace inclinado sobre un arrecife, en el Parque Nacional Submarino La Caleta.

Por su parte, La Sirena es un manantial de agua dulce en tierra firme que contiene un largo y sinuoso laberinto submarino de túneles y cavernas de 91,4 m. de largo, a profundidades de 7,6 m. a 9 m. Desde el fondo, los buceadores pueden ver las estalactitas de color crema que cuelgan del techo.

SAMANA.

Aquí se pueden encontrar pináculos submarinos impresionantes, paredes naturales y cuevas coralinas, en aguas profundas y no tanto.

Para los aficionados, el mejor punto de buceo en Samaná es "La Torre", en Cabo Cabrón, al lado de Las Galeras. Aquí se trata de bucear en este acantilado de 46 m., que se precipita en pendientes cubiertas de corales y pequeñas paredes naturales, algunas con grandes cuevas.

Los visitantes que se alojen en Las Terrenas pueden practicar esnórquel en Las Ballenas y sus tres cayos con túneles submarinos. Bastante cerca de este destino está la maravillosa cueva Du Dú, un lugar a tomar en cuenta si el mar está muy agitado para las excursiones en barco.

Cerca de la ciudad de Samaná está la pared natural en La Farola Cay y también los naufragios de El Ferry y Victoria, puntos de interés para los visitantes que se alojen en la parte sur de la península.

MONTECRISTI Y PUERTO PLATA.

Ubicado en la parte noroeste del país, Montecristi es para buceadores experimentados. Hay decenas de naufragios de la época de la armada española, con barcos que se hundieron debido al clima y otros en ocasión de batallas contra los piratas holandeses e ingleses. Entre las opciones, practicar esnórquel en las islas Cayos Siete Hermanos puede resultar una experiencia asombrosa.

En tanto, la costa norte constituye una autopista para los delfines, peces serrucho, mantarrayas y ballenas jorobadas. En la región de Puerto Plata se puede bucear y hacer esnórquel en Sosúa, Cabarete, el río San Juan y la laguna GriGri.

La línea costera se extiende desde las playas planas de arena hasta los acantilados de montaña. De enero a marzo son posibles encuentros inspiradores con ballenas en el área de Silver Banks, pudiendo escuchar su canto en pleno rito de apareamiento. Pero los mejores meses para bucear en el norte van de junio a septiembre, cuando el agua está en su punto más tranquilo y la visibilidad en su mejor momento.

Hacia el oeste, la experiencia de practicar esnórquel en el banco de arrecifes de Cayo Arena es difícil de superar. El viaje en bote desde Punta Rucia –a dos horas y media en auto desde Puerto Plata– tarda aproximadamente media hora. Justamente parte de la diversión incluye el trayecto de navegación, a menudo a través de los bosques de manglares y lagunas, camino a las playas solitarias de aguas claras y color turquesa, donde los arrecifes de coral son el refugio de criaturas marinas de todos los colores, formas y tamaños.

En el interior, los operadores de buceo de República Dominicana llevan a los buzos profesionales a visitar las cavernas de agua dulce, que se encuentran a poca profundidad, de 7,6 m. a 18,2 m., y donde la excelente visibilidad alcanza hasta 61. m. Cabe indicar que la isla está situada sobre una base de piedra caliza alveolada con un sistema de túneles, cavernas y grutas, muchas de las cuales se han abierto para tours de buceo.

TIPS PARA EL VIAJERO

Clima: República Dominicana goza de un clima tropical todo el año, con temperaturas medias que oscilan entre 19°C a 34°C. MONEDA: peso dominicano (RD$) Electricidad: 110 voltios.

Informes: www.godominicanrepublic.com.

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