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Un recorrido por el sur de Costa Rica

La región ostenta varios parques y reservas naturales, así como playas solitarias y rincones ocultos para disfrutar de una experiencia a pleno.

El río caudaloso se escurre entre los cerros buscando su destino en el mar. Los pájaros caen en picada para hacerse de alguna presa en el agua. La brisa que atraviesa la costa se interna en el bosque y despeina la copa tupida de los árboles. Imágenes de la naturaleza que se muestra en todo su esplendor en Costa Rica.
A través de sus playas, montañas, ríos y reservas indígenas, el turista descubrirá las diferentes facetas del país, en especial el sur, cuya característica esencial es la amplia diversidad de paisajes y climas. Aquí un breve detalle de las reservas naturales más importantes:
• Parque Nacional de Corcovado. Es famoso por ser el que tiene la mayor biodiversidad del mundo, con lo cual se precisan por lo menos 2 días para su visita. En la zona hay muchas opciones de hospedaje, tours, actividades marinas y de montaña.
• Parque Internacional de la Amistad. Declarado Patrimonio de la Humanidad, este sitio es célebre por el cerro Chirripó, cuyo ascenso se convierte en un reto que demanda unas 5 horas de caminata. Pero el esfuerzo vale la pena, ya que desde su cima se obtiene una vista completa de ambos océanos.
• Refugio Nacional de Fauna Silvestre Golfito. Es una pequeña isla de tierras vírgenes en medio de zonas de cultivo que abarca una zona de serranías que desciende abruptamente hasta el golfo Dulce. Las fuertes y casi constantes lluvias han creado un bosque tropical muy húmedo, abundante en vegetación.
• Jardines Roberth y Caterine Wilson, en San Vito de Coto Brus. Este vergel alberga una colección internacional de plantas nativas con unas 4 mil especies, así como aráceas, palmas, helechos, bromelias, heliconeas y marantras. Además ostenta la variedad de palmeras más grande del mundo con 700 ejemplares.
• Reserva Indígena Guaymie. Ubicada en Villa Palacios, Coto Brus, a 7 km. de Sabanilla, por la carretera a San Vito, dicha etnia conserva sus tradiciones y costumbres. Se dedican a cultivar cacao, café, frijoles, maíz, palmito, y a la artesanía, la cual venden como souvenirs a los turistas. Además, disponen del Museo Indígena Comunitario, un espacio para la conservación de la cultura guaymie.
• Reserva Indígena de Cabagra. En San Rafael de Cabagra, a 35 km. al norte de El Brujo, Cantón de Buenos Aires, este lugar es morada de la cultura Bibrí, cuya principal actividad es la agrícola. Además, en esta reserva se encuentra el Museo Comunitario Indígena de Cabagra Ste Wë.
• Reserva Indígena de Boruca. Localizada en Buenos Aires de Puntarenas, a 20 km. de la carretera Interamericana, la reserva dispone de un museo donde se exhiben procesos y técnicas de trabajo con tintas naturales usados en los trabajos de artesanía. La edificación es una muestra del tipo de ranchos amerindios borucas como vivienda tradicional.

Desafío en la naturaleza.
Además de la belleza natural que se encuentra a la vista de todos, el sur de Costa Rica guarda tesoros ocultos bajo la tierra, pero que pueden descubrirse a través de diversos paseos. Uno de los destinos más interesantes en ese sentido es el de las cavernas de Saavegre de Pérez Zeledón, a las que se arriba desde la localidad homónima luego de una travesía a pie o a caballo que puede demorar unas 3 horas.
También están las cavernas de Herradura de Rivas, en Pérez Zeledón, cuyas paredes están cubiertas de estalactitas y estalagmitas. El camino de la carretera panamericana depara otras sorpresas: quetzales, colibríes, escarchado, jilguero y mozotillo sobrevuelan esos parajes.
Otra propuesta de aventura es el rafting que se practica en el río Coto Brus, en San Vito, donde los rápidos están clasificados entre grado 3 y 4. Otro desafío interesante es el circuito en balsa por el río Grande de Térraba, que desemboca en el mar. La travesía dura dos días, pernoctando en tiendas de campaña, a la vera del río.
 
Un remanso en el mar.
Costa Rica reserva un remanso de playas únicas que se suceden tanto en el océano Pacífico como en el Atlántico. Así, Dominical y Pavones son las elegidas por los surfistas, mientras que Ventanas es el paraíso para quienes buscan relajarse en un escenario privilegiado.
Debajo del mar se abre otro mundo de peces, corales y langostas que pueden apreciarse en el Parque Nacional Marino Ballena, donde además se puede practicar buceo, al igual que en Puerto Jiménez (Osa, Corcovado).
Dependiendo de la época del año, se puede tener la increíble oportunidad de ver el desove de las tortugas marinas. En la zona se crearon varios proyectos de conservación de esta especie, en Dominical, Playa Uvita y Puerto Jiménez.
La pesca deportiva es otra de las actividades de la zona, cuyos tours se aprovechan también para la observación de delfines y ballenas. En general el destino final de estas travesías es Roca Uvita, islas Violines o del Caño, esta última declarada zona de protección y cercana al Parque Nacional de Corcovado y la bahía Drake.

Cómo llegar: desde San José hasta el Pacífico, por la carretera Interamericana Sur, el viaje en auto demora entre 6 y 8 horas; aunque también es posible tomarse un vuelo al Palmar, Golfito o Puerto Jiménez.
Clima: un verdadero clima tropical aguarda al visitante de la región del Pacifico Sur, con alta humedad y densa vegetación. Las lluvias son frecuentes pero breves.
Alojamiento: para recorrer esta parte del país, una de las opciones es acampar en los campings, los cuales están provistos de baños y servicios sanitarios, así como de agua potable. También hay lodges y posadas.
Informes:  www.conozcacostarica.com.


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