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Una semana explorando los escenarios naturales

Más de 4 mil km. de norte a sur mide Chile, lo que se traduce en una infinidad de paisajes y en un viaje que necesariamente se extenderá más allá de una semana. Aquí hicimos foco desde Santiago hacia el sur y en las principales áreas naturales. 

Tras un rápido reconocimiento de la capital chilena, que a decir verdad demanda al menos tres días de estadía, tomamos rumbo hacia el Cajón del Maipo, un espacio natural con áreas verdes, cerros y cursos de agua –el principal es el río que le da nombre a este lugar– que sirven de escenario para la práctica de turismo aventura. Estos paisajes nacen a sólo 15 minutos de la capital en un trayecto salpicado por pequeños negocios y hasta casas particulares –marcadas por banderas blancas– donde venden pan casero y empanadas recién horneadas.

En la zona de Cajón del Maipo podemos hacer base en El Manzano, desde donde salir a recorrer los campos de boldos, espinos y quillayes o animarse a escalar el cerro Las Torrecillas.

San José de Maipo es otro reducto posible para asentarse, pues allí existe una buena oferta hotelera, aunque sea para permanecer unas horas y luego regresar a Santiago. Además, este enclave cuenta con sitios que organizan excursiones de aventura, como canopy, rafting, trekking, cabalgatas y pesca deportiva.

Otro dato a tener en cuenta es que este poblado despliega restaurantes típicos donde probar los platos más característicos de Chile.

DOMINGO: ESQUÍ.

Muy cerca de Santiago se erigen los principales centros de esquí chilenos: el primero es Farellones, a unos 30 km., y luego se suceden El Colorado, La Parva y Valle Nevado.

¿Cuál elegir? Farellones es pequeño, ya que cuenta con un hotel y un puñado de cabañas, una cafetería y algo de oferta gastronómica.

Mientras que El Colorado es más grande: con más de 1.300 ha. es la superficie esquiable más grande de Chile. Posee 133 pistas y 20 medios de elevación, entre telesillas y andariveles. Además, tiene snowpark y una pista iluminada.

La Parva, en tanto, ofrece la ventaja de su orientación norte, lo que significa que sus pistas cuentan con sol permanente, además de poder apreciar el atardecer y las luces de la ciudad.

Por último, Valle Nevado es el centro de montaña más grande de la región, con 37 km. de pistas, una amplia oferta de alojamiento y entretenimiento para todas las edades.

LUNES: LAGUNAS, BOSQUES Y VOLCANES.

Nos vamos hacia el sur, pasando por amplias zonas de viñedos, y recorriendo desde Santiago unos 500 km. para llegar a la Región del Biobío. Concepción es la ciudad principal y se recuesta al oeste del país, mientras que al este se encuentra Antuco.

Esta última constituye el umbral para conocer el Parque Nacional Laguna del Laja, cuyos atractivos esenciales son la laguna y el río que le dan nombre al área natural y el volcán Antuco. También hay saltos, bosques de cipreses y lengas, ventisqueros y restos de lava. Numerosos senderos permiten abrirse paso entre estos atractivos, pero en cualquier caso la visita demanda una jornada completa.

En las inmediaciones se levantan los Nevados de Chillán, antesala de otro centro de esquí. Por lo tanto, si se quedó con ganas de practicar deportes invernales, este es el lugar. La laguna Huemul, a la que se accede mediante una caminata; el valle de Shangrilá, que devela paisajes de montañas; y la cueva de los Pincheira, con las termas y el observatorio, también merecen una visita. Pero todo eso sería para otro día.

MARTES: ROSARIO DE PARQUES NACIONALES.

A casi tres horas desde Concepción se localiza Temuco, puerta de entrada varios parques nacionales, entre ellos Conguillío y Villarrica.

El primero ostenta la mezcla perfecta entre paisajes únicos y terrenos ideales para realizar deportes al aire libre como ciclismo, trekking y kayak. Allí se abre la ruta del “sendero de los carpinteros” para conocer al ave más famoso del parque y también la araucaria madre, con más de 1.800 años de vida.

Hacia el sur, más cerca de Pucón, se recuesta el Parque Nacional Villarrica, que acoge bosques de araucarias, el volcán que le da nombre al área natural y que es posible escalar, lagunas y cuevas.

En ambos casos hay senderos y propuestas de excursiones para disfrutar de la naturaleza en su máxima expresión. Lo ideal es destinar una jornada para cada parque.

Entre los dos parques se encuentra otro más denominado Huerquehue, con más escenarios espléndidos y aventuras.

MIÉRCOLES: CARRETERA AUSTRAL.

Debemos desandar casi cuatro horas para llegar a Puerto Montt desde Temuco, aunque un poco menos si nuestro último destino fue el Parque Nacional Villarrica. La otra alternativa es hacer un alto en Osorno para visitar el Parque Nacional Puyehue, que es morada del bosque Valdiviano, con sus caídas de agua, ríos, lagos y volcanes.

Por la tarde tomaremos la Carretera Austral que llega hasta los confines del país, alterna entre caminos enmarcados por escenarios únicos y cruces en transbordador (el estuario de Reloncaví para continuar hasta Hornopirén).

La ruta cruza el Parque Pumalín –cuya estrella es el alerce milenario y donde las caminatas por los senderos se pueden hacer en forma gratuita– hasta llegar a Chaitén, donde se puede realizar un trekking al volcán homónimo, pescar con mosca en el lago Yelcho o cabalgar hasta el río Blanco.

La próxima parada es Futaleufú, con sus aguas salvajes y sus rápidos que se han convertido en un destino de categoría mundial para los amantes del rafting.

En sus alrededores también es posible realizar caminatas, cabalgatas, paseos en kayak, pesca recreativa o aventurarse en sus caminos transversales.

JUEVES: POR AYSÉN. 

Los atractivos se multiplican cuando ingresamos a la Región de Aysén, donde la mitad de su territorio corresponde a Áreas Silvestres Protegidas.

La parte norte de este territorio la podemos unir mediante la Carretera Austral en un trayecto de 266 km. desde el poblado de La Junta hasta Coyhaique.

En este sendero es posible encontrar centros termales y sorprenderse del color verde intenso del río Palena, epicentro para la práctica de kayak y la pesca recreativa.

Habrá que detenerse para contemplar la belleza del Ventisquero Colgante, ubicado en el Parque Nacional Queulat; y también el lago Verde, que es fiel reflejo de su nombre.

Del otro lado del parque se encuentra Puyuhuapi, el lugar ideal para recargar energía, que cuenta con termas y una bella arquitectura alemana.

La otra alternativa es desandar unos kilómetros más para llegar hasta Coyhaique.

VIERNES: SAN RAFAEL.

Hoy nos dedicamos a explorar el Parque Nacional Laguna San Rafael, santuario de aves como el pato huala, el cisne de cuello negro y el cormorán. Desde allí es posible divisar la fauna marina: toninas, lobos de un pelo, chunchungos y elefantes marinos.

Pero sobre todo es hogar del glaciar que le da nombre al parque, cuyo frente se extiende por 2 km. de ancho y el largo de 20 km. Además, su pared sobrepasa los 50 m. de altura.

Hay que decir que más al sur continúan los escenarios de glaciares, lagos de colores inverosímiles como el O´Higgins, cerros como el San Lorenzo, ríos, senderos como El Tigre, los Canales Patagónicos, las Torres del Paine, el mítico Cabo de Hornos y, un poco más allá, la Antártica.

TIPS PARA EL VIAJERO

Moneda: peso.

Gastronomía:entre los platos locales más famosos está el pastel de choclo, las empanadas de pino o el curanto de Chiloé. En él los alimentos se cocinan al vapor tapados por hojas nativas y piedras calientes bajo la tierra. Por supuesto que los pescados y mariscos forman parte del menú local, al igual que los vinos.

Informes: www.chile.travel.

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