No importa qué punto se decida visitar, siempre enigmático el norte de Chile atrae y encanta. Sus marcadas áreas -costa, valles, desierto y alta cordillera- brindan espectáculos únicos capaces de dejar sin hablar a cualquier visitanbtea por su majestuosidad y gran belleza.
La sorprendente magia del desierto
Puede ser un recorrido de norte a sur (o viceversa), tal vez un trayecto deportivo o cultural, o para descubrir lo que hay más allá del firmamento. La verdad es que no importa el cómo, sino el por qué no se pueden dejar de conocer los atractivos que ofrece el norte del vecino país.
SOL Y DIVERSION.
Con diversos atributos y un sinfín de actividades, la Región de Coquimbo destaca por sus extensas playas, como La Herradura, Tongoy y por supuesto, el sector costero de La Serena. Son enclaves ideales para disfrutar de sus aguas cálidas, arenas blancas y deportes al por mayor durante todo el año. No hay que olvidar su activa vida nocturna ni su gastronomía, uno de sus más apreciados tesoros gracias a una vasta gama de productos únicos que se complementan a la perfección con las más variadas preparaciones. Tampoco hay que olvidar que la zona es la principal productora de pisco, por lo que no se puede dejar de degustar el destilado junto a un amplio abanico de frutas en el ya tradicional sour. Para los más osados, los nuevos cócteles incluyen productos como el ají verde, el pepino o el apio, sabores extraños pero exquisitos y refrescantes, ideales para el verano.
Un recorrido por el valle de Elqui, conocido por ser la cuna de la poetisa Premio Nobel de Literatura, Gabriela Mistral, permite adentrarse entre grandes laderas, ríos y viñedos. Este lugar es un verdadero oasis que se caracteriza por sus más de 300 días soleados al año, el aire puro y una incomparable tranquilidad.
El Elqui es a su vez considerado por muchos como el gran spa al aire libre de Chile, el cual a través de sus cielos limpios, tierra fecunda, altas cumbres e insinuante geografía, brinda inspiración y descanso a través de múltiples alternativas de terapia antiestrés, como masajes, baños de barro, tratamientos de belleza y desintoxicantes, meditaciones y yoga, por nombrar algunos.
Los que gustan del misticismo encontrarán en Cochiguaz la ansiada paz espiritual, ya que es en allí donde comunidades como las budistas e hindúes han decidido asentarse debido a la alta carga energética del lugar, considerada una de las más altas del planeta. Además, estos asentamientos contemporáneos proporcionan servicios terapéuticos a los visitantes.
En la zona de Vicuña -la más extensa de Elqui- el alegre paisaje y sus temperaturas mediterráneas la convierten en un lugar propicio para el descanso. Imperdibles son su plaza, con esculturas y motivos que homenajean a la poetisa; el templo de la Inmaculada Concepción; la torre Bauer, donde funciona la oficina de Informes Turísticos; el cabildo municipal y los museos Gabriela Mistral, Histórico del Elqui y Etnológico.
Cabe destacar a Montegrande, donde se encuentra el mausoleo en el que descansan los restos de la Premio Nobel. Sus bellos parajes albergan el Museo Casa-Escuela en honor a la poetisa, la Casa de la Cultura y la iglesia, que data de 1879.
UNA VENTANA AL UNIVERSO.
Chile cuenta con varios lugares que se destacan entre los preferidos por astrónomos y científicos para la observación de las estrellas, en particular en la Región de Coquimbo.
Sus impecables cielos diáfanos, que incluso han sido catalogados por científicos y astrónomos como los más prístinos del mundo, cuentan con observatorios que gozan de reputación internacional.
Cada uno de sus valles posee una oferta de turismo astronómico diferente: el valle de Elqui se vincula a la observación más tradicional, acercando al visitante general a los elementos básicos de la astronomía. El valle del Limarí, por su parte, ofrece un producto astronómico integrado con su generosa oferta en turismo vinícola y religioso, sin dejar de mencionar uno de los observatorios turísticos más avanzados de la región en términos de tecnología. El valle del Choapa, finalmente, se destaca por su amplia y conmovedora oferta en arqueoastronomía, un concepto que nos lleva atrás en el tiempo, a nuestros ancestros precolombinos y a sus primeros acercamientos a la astronomía desde su aspecto más estrictamente funcional.
UN LEGADO ANCESTRAL.
Pero Chile también alberga importantes antecedentes culturales inimaginables, sobre todo en el desierto. La Región de Arica-Parinacota esconde una riqueza inimaginable en este aspecto, en especial respecto a la cultura chinchorro, pueblo compuesto mayoritariamente por pescadores y recolectores. Uno de los rasgos más sorprendentes de los chinchorros fue la momificación de sus muertos, técnica enmarcada dentro de una filosofía tanatológica (referente a la muerte y sus causas desde una perspectiva médica o científica).
Las momias de esta etnia datan del 8.000 a. C., es decir, 3.000 años antes que las momias egipcias, lo que ha generado una gran admiración mundial en los diferentes círculos intelectuales y científicos. Además, su compleja técnica de momificación -asombrosamente sofisticada, ya que los cuerpos eran completamente desmembrados para ser posteriormente ensamblados a la perfección- evidencia un conocimiento acabado de la anatomía, además de una espiritualidad manifiesta que se suma a una serie de ritos que aún los científicos intentan descifrar.
Actualmente son 300 los cuerpos momificados que permanecen en las dependencias del Museo Arqueológico San Miguel de Azapa, en donde se recrean 10 mil años de historia local, comenzando por la época de los primeros pescadores y cazadores de la cultura pre chinchorro hasta los actuales habitantes aymaras.
VESTIGIOS DEL PASADO.
Muchos siglos más adelante, el país vivió un boom económico gracias a las salitreras. Su función de abono fue requerida en todo el mundo en el siglo XIX por sus poderosas cualidades para la agroindustria de la época. Con la aparición de su similar sintético, a fines de la Primera Guerra Mundial, sus oficinas fueron cerrándose una a una, generando la emigración de las salitreras y a la vez dando lugar a la aparición de verdaderos pueblos fantasmas.
Hoy, todos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, los pueblos salitreros pueden ser visitados por el turismo para conocer cómo fue la vida de quienes vivieron allí al igual que su autosuficiencia, ya que no dependían de ningún otro pueblo. Los tours usuales trasladan al turista por las casas de los trabajadores, plazas, iglesias y pulperías, que eran los centros de abastecimiento y cuya única moneda eran fichas creadas por el dueño de la salitrera.
Las principales oficinas salitreras en Chile fueron Humberstone y Santa Laura, que se encuentran en las cercanías de Iquique.
Hoy Humberstone parece un pueblo fantasma, como esos de las películas, donde la pulpería, la piscina de metal vacía y el imponente teatro de la plaza pueden tornarse escalofriantes, mientras el viento contribuye a formar extraños sonidos al pasar por las rendijas de las casas de pino oregón de la salitrera.
Frente a ella -es cierto, basta cruzar la carretera-, se encuentra Santa Laura, una hermosa postal del desierto con una enorme chimenea que al atardecer permite tomar hermosas fotografías a contraluz y admirar como la intensidad del sol cambia los colores del desierto.
SORPRENDENTE Y ADRENALINICO.
Pero las arenas del desierto no sólo cambian por influjo del sol, sino que con la llegada de la primavera cuando se produce uno de los fenómenos naturales más bellos del norte de Chile. Tras la llegada de esta estación, el desierto parece renacer: aunque parezca increíble debido a su aridez, el suelo se tapiza de flores dando origen a un espectáculo único en el mundo. La germinación y florecimiento de las más de 200 especies de plantas puede apreciarse en todo el desierto, siendo la Región de Atacama uno de los principales puntos de observación. Es esta región donde los motores rugirán con fuerza en el Rally Dakar Argentina-Chile 2011.
Los fanáticos del deporte tuerca también pueden experimentar la sensación de “correr las dunas” a bordo de vehículos 4x4. El objetivo es llegar a los campos dunares de Atacama, enormes montañas de arena ideales para literalmente montarlas y sentir la adrenalina al máximo en una excursión offroad. También es posible emprender el circuito en motocross, aumentado al máximo la emoción de deslizarse por la arena.
Uno de los principales atractivos es el Medanoso, la duna más grande de Sudamérica. Ubicada a unos 50 km. al norte de Copiapó en el camino hacia Inca de Oro, entre Carrera Pinto y Llano de Llampos -a más de 1.000 msnm-, cuenta con un fácil acceso por el camino a Galleguillos, Mina Rajo de Oro y Estación Juan Godoy. En sus alrededores está la zona conocida como El Embudo, donde los jeeps y las motos se deslizan de una punta a otra.
* Destacado
“Pende sobre el Valle, que arde, una laguna de ensueño que lo bautiza y refresca de un eterno refrigerio cuando el río de Elqui merma blanqueando el ijar sediento.
Van a mirarme los cerros como padrinos tremendos, volviéndose en animales con ijares soñolientos, dando el vagido profundo que les oigo hasta durmiendo, porque doce me ahuecaron cuna de piedra y de leño.”
Extracto de “Poema de Chile”, Gabriela Mistral.
Esta aventura tuvo su inicio en 1977, cuando Thierry Lavigne se extravió en su moto durante una competencia en Libia. Salvado y fascinado por los paisajes recorridos decidió volver a Francia y crear una ruta que iniciara en París y culminara en Dakar. El proyecto se concretó de forma rápida y, desde hace tres décadas, es testigo de muchas historias deportivas y humanas que se fueron escribiendo en la desértica arena africana. Debido a la inestabilidad política y social del continente negro, en 2009 la organización Amaury Sport Organization (ASO) decidió trasladar la competencia a Sudamérica, donde si bien los paisajes son diferentes, provocarían el mismo impacto en los competidores. Así, Argentina y Chile fueron los escenarios elegidos. Competidores y medios de prensa de todo el mundo llegaron a ambos países haciendo que la gente saliera a las calles para disfrutar de las competencias y conocer de cerca a sus ídolos tuercas. El éxito del Dakar 2009 y 2010 sentó las bases para la realización del evento en su tercera versión en Sudamérica del 1º al 16 de enero de 2011. Entre las novedades está la inclusión de nuevos destinos. Así, en Argentina la caravana visitará las provincias de Entre Ríos, Santiago del Estero, Salta, Tucumán y Jujuy, mientras que en Chile, los magníficos vehículos llegarán hasta Arica -la ruta trazada abarca las regiones de Antofagasta, Tarapacá, Arica-Parinacota y Atacama.
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