Urubamba es una serena comunidad de los Andes peruanos que se recuesta sobre las zigzagueantes aguas del río Vilcanota. Un lugar que, en el corazón del Valle Sagrado de los Incas, invita a dejar toda preocupación de lado para disfrutar de la naturaleza y, desde ya, adentrarse en los misterios de Machu Picchu, la gran joya turística peruana y una de las siete maravillas del mundo moderno.
Para muchos, un destino turístico “de paso” hasta que en mayo de 2010 abrió sus puertas el Tambo del Inka Resort & Spa, singular propiedad de US$ 55 millones que enriqueció el portfolio de la cadena The Luxury Collection, el “top of the line” de las marcas de Starwood Hotels & Resorts.
El desafío de levantar un establecimiento distintivo corrió por cuenta del arquitecto peruano Bernardo Fort-Brescia, de la firma Arquitectónica, quien aprovechó un terreno de casi 120 mil m² para replicar la grandiosidad de las construcciones incas.
Así, en torno a un inmenso bosque de eucaliptos y a la vera del río, privilegió las vistas y los materiales autóctonos. El lobby, por ejemplo, está dominado por una inmensa chimenea de piedra, quipus (coloridas cuerdas con nudos propias de las civilizaciones andinas), jarrones gigantes y columnas de madera que invaden el ambiente a modo de árboles interiores. También se atesoran restos arqueológicos de la época incaica, pertenecientes a una colección privada.
“Queremos que el huésped sienta que ingresa a una gran mansión, lujosa pero no recargada, en sintonía con la zona que está visitando”, sostuvo Pablo Marconi, quien resaltó que “se trata del primer y único hotel del país que cuenta con la prestigiosa certificación LEED, que distingue a los edificios amigables con el medio ambiente”.
En tal sentido, la propiedad cuenta con sistemas de ahorro y reciclaje de agua, control de la energía, reciclaje de desechos orgánicos e inorgánicos, así como otras prácticas que lo hacen sostenible. Es, cabe destacarlo, el segundo hotel en Sudamérica que obtiene el sello LEED (Leadership in Energy & Environmental Design).
Acerca de la calidad del servicio, Marconi enfatizó: “En tan solo dos años nos hemos ganado los mayores índices de satisfacción al cliente para The Luxury Collection, mientras que los usuarios de TripAdvisor nos calificaron como el primer hotel de Sudamérica, el tercero en las Américas y el noveno en el mundo”.
CONFORT Y CALIDAD DE SERVICIO.
Las 128 habitaciones y suites del Tambo (“casa” en quechua) del Inka están equipadas con todas las facilidades necesarias para un descanso perfecto, con grandes ventanales hacia el río o las montañas. Tienen entre 40 y 80 m² y disponen de televisor con pantalla plana de 32 pulgadas conectado a Direct TV, estación para conectar iPod, acceso inalámbrico a Internet, cama Simmons Hotel Beautyrest, sábanas de 400 hilos, sofá, pisos de parqué, baño con ducha y bañera, y artículos de tocador de alta gama, entre otros servicios.
El hotel también ostenta un cálido spa de 1.800 m² con 12 gabinetes privados para terapias faciales y corporales, circuito de aguas que invitan al relax, piscina climatizada in-out, sauna seco, baño de vapor, gimnasio y peluquería. Según Pablo Marconi, profesional argentino que acredita 18 años de trayectoria en el sector hotelero, 12 de ellos en Starwood, “los tratamientos más pedidos son los que utilizan productos exclusivos de quinoa y coca, así como el lifting fácil que se realiza con las máquinas más modernas del país”.
Las instalaciones se completan con el bar Kiri, dominado por una alta pared con mosaicos de ónix retroiluminados, business center, sala de juegos y salas para conferencias con capacidad para hasta 300 personas.
La gastronomía merece un párrafo aparte, ya que en el restaurante Hawa, a cargo del chef ejecutivo Rafael Casin, es posible saborear platos tradicionales con un toque contemporáneo. “La nuestra, explicó Marconi, es una cocina peruana y novoandina que incluye desde un tradicional cheviche hasta raviolones de trucha ahumada, pechuga de pato a la plancha o cordero confitado, por solo nombrar algunas opciones. Además, tenemos huerto propio que garantiza que el 90% de los vegetales sean orgánicos.”
A todo esto, el establecimiento suma un servicio único y diferencial: estación propia de ferrocarril para abordar el servicio Vistadome, operado por Peru Rail, que conduce hasta Aguascalientes, puerta de ingreso a Machu Picchu. Los tickets se venden en el hotel. Además, Tambo del Inka cuenta con la agencia de viajes T’ikariy, donde es posible optar por un amplio menú de excursiones.
Como es de imaginar, se trata de una propuesta de alto vuelo que atrae a huéspedes exigentes y en algunos casos famosos. Como las actrices Susan Sarandon y Geraldine Chaplin, y la modelo argentina Dolores Barreiro.
Tambo del Inka: lujo y autenticidad en el Valle Sagrado
En Urubamba, entre Cusco y Machu Picchu, esta propiedad de Starwood Hotels & Resorts sobresale tanto por su diseño, en total armonía con la naturaleza, como por su confort y calidad de servicio. Según TripAdvisor, se trata del mejor hotel de Sudamérica.
Tambo del Inka se localiza en Urubamba, una población andina que ostena maravillosos paisajes en el Valle Sagrado de los Incas.
Las instalaciones de la propiedad se destacan por su confort y se enmarcan en un paisaje único.
La magnifica geografia del Valle Sagrado de los Incas complementa la relajante estadía en Tambo del Inka.
Los amplios espacios del complejo Tambo del Inka predisponen a una estadía en armonía con el entorno natural.
SERVICIOS DIFERENCIALES.
Estación propia de ferrocarril para abordar el Vistadome, ferrocarril operado por Peru Rail, que llega hasta Aguascalientes, portal de acceso a la ciudadela de Machu Picchu.
Agencia de viajes con propuestas clásicas (ruinas de Sacsayhuamán, Pisaq u Ollantaytambo), actividades deportivas (mountain bike y canotaje), visitas a comunidades de tejedores y tours fotográficos y gastronómicos
Spa de alta gama, con variedad de masajes faciales y corporales, individuales y para parejas, con acento en el poder curativo del agua. Circuito de aguas termales.
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